El cansancio al volante reduce la capacidad de reacción, afecta la toma de decisiones e incrementa el riesgo de accidentes en carretera. En el caso de los conductores de carga, que recorren largas distancias entre provincias, adoptar medidas preventivas es fundamental para garantizar la seguridad propia y de quienes comparten la vía.
Para muchos transportistas, manejar es más que un trabajo: es un oficio que asumen con compromiso y responsabilidad. Sin embargo, la motivación no siempre es suficiente para sostener trayectos prolongados sin afectar el nivel de concentración. Frente a esta realidad, FUSO, marca representada por Astara en el país y especializada en soluciones de transporte de carga, comparte cinco recomendaciones prácticas para controlar el agotamiento y conducir con mayor seguridad.
1. Planificar descansos antes de salir
Organizar pausas desde el inicio del recorrido ayuda a distribuir mejor las horas de conducción y evitar tramos excesivamente largos al volante. De acuerdo con la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (SUTRAN), los conductores no deben manejar más de cinco horas consecutivas durante el día ni más de cuatro en horario nocturno.
2. Cuidar la hidratación
Aunque muchos conductores recurren a bebidas gaseosas o energéticas para mantenerse despiertos, se recomienda alternarlas con agua y evitar el exceso de cafeína, ya que puede provocar caídas bruscas de energía. Asimismo, consumir porciones pequeñas y livianas de comida durante el día permite mantener un nivel más estable de alerta.
3. Mantener la mente activa
La monotonía es uno de los principales factores que acelera el cansancio. Escuchar música dinámica, podcasts o programas que estimulen la atención ayuda a evitar que la mente entre en “piloto automático”. Cuando es posible, conversar con un acompañante también contribuye a mantenerse despierto y concentrado.
4. Crear un ambiente cómodo en la cabina
Una temperatura fresca, buena ventilación y una postura correcta reducen el agotamiento físico. Ajustar el asiento para apoyar adecuadamente la espalda y evitar tensiones musculares permite sostener la concentración por más tiempo y disminuir molestias durante la jornada.
5. Detenerse ante las primeras señales de alerta
Visión borrosa, parpadeo constante, dificultad para mantener la velocidad o desviarse ligeramente del carril son señales claras de fatiga. Ante cualquiera de estos síntomas, lo más seguro es detenerse en un lugar autorizado y descansar al menos 15 minutos antes de retomar el trayecto.
Prevenir la fatiga al conducir en rutas largas es una responsabilidad que impacta directamente en la seguridad vial. Incorporar estos hábitos en la rutina diaria no solo reduce riesgos de accidentes en carretera, sino que también permite realizar cada recorrido con mayor control, eficiencia y tranquilidad.

