Lo que comenzó como el sueño de tres hermanos inspirados por sus viajes familiares a Italia continúa creciendo en el mercado peruano. Anacapri Gelatería inauguró oficialmente su quinto local, esta vez en San Isidro, consolidando su expansión con una propuesta que busca que el consumo de helados deje de estar ligado únicamente al verano y se convierta en una experiencia para disfrutar durante cualquier época del año.
La nueva sede, ubicada en el límite entre San Isidro y Magdalena, representa uno de los pasos más importantes en la historia de la marca. A diferencia de sus anteriores espacios, este local cuenta con un área más amplia, segundo nivel, terraza y una propuesta pet friendly que busca convertirse en un punto de encuentro para familias, amigos y amantes de los gelatos artesanales.
Detrás del proyecto se encuentran Melissa, Chiara y Renzo Martorell, hermanos emprendedores que han logrado posicionar a Anacapri como una de las gelaterías artesanales más reconocidas entre quienes buscan sabores inspirados en la tradición italiana, pero con ingredientes y toques que conectan con el paladar peruano.

Más de 40 sabores y nuevas experiencias gastronómicas
Uno de los principales atractivos del nuevo local es su amplia vitrina de gelatos, donde los clientes pueden encontrar una selección de más de 40 sabores que rotan constantemente a lo largo del año.
Entre las alternativas más populares destacan opciones clásicas como pistacho, lúcuma, vainilla y chocolate bitter, así como creaciones más innovadoras que han ganado seguidores desde la apertura de la marca. Sabores como pie de limón, chocoteja, capuccino, dulce de leche con sal de Maras, zabaione y chocoarancia con notas de cardamomo forman parte de la propuesta que busca diferenciarse dentro del competitivo mercado de postres artesanales.
La oferta también incluye una línea de sorbettos elaborados a base de fruta y agua, además de opciones endulzadas con stevia para quienes prefieren alternativas con menor contenido de azúcar.
Sin embargo, la experiencia en Anacapri ya no gira únicamente alrededor de los helados. Con la apertura de este nuevo local, la marca ha incorporado un espacio de café y bar donde destacan preparaciones como el affogato, una combinación de gelato artesanal y espresso que se ha convertido en uno de los favoritos de los amantes del café.



Un concepto inspirado en Italia con identidad peruana
La historia de Anacapri tiene sus raíces en una tradición familiar ligada al mundo de los helados. Los hermanos Martorell crecieron viendo el trabajo de sus padres, quienes décadas atrás desarrollaron negocios vinculados a este rubro en el sur del país.
Años después, esa experiencia sirvió de inspiración para lanzar su propio proyecto. En 2021 nació oficialmente Anacapri, una marca que tomó su nombre de una playa italiana que la familia visitó durante diversos viajes y que asociaban con el verano, la frescura y los momentos compartidos.
Con el tiempo, el concepto evolucionó hasta convertirse en una propuesta que mezcla la tradición de los gelatos italianos con ingredientes, sabores y detalles locales. Esa filosofía también se refleja en su nueva línea de focaccias artesanales, elaboradas en casa y preparadas con ingredientes como pesto, tomates confitados, charcutería italiana e incluso toques de ají peruano.

La apertura en San Isidro se suma a los locales que la marca ya opera en Miraflores, La Molina, Punta Hermosa y Asia. Con esta expansión, los hermanos Martorell buscan seguir consolidando una propuesta que apuesta por la calidad artesanal y por demostrar que un buen helado puede disfrutarse durante los doce meses del año.

