En el marco del ‘Día de la Gastronomía Sostenible’, fecha que promueve el consumo responsable y la trazabilidad de los alimentos, Franco Supermercado ha anunciado que desde 2026 solo comercializará huevos provenientes de gallinas libres de jaulas. La medida marca un paso importante hacia una cadena de suministro más ética en el país.
El cambio desde el origen
La decisión de Franco Supermercado se enmarca en un cambio de paradigma que avanza en Perú. El primer precedente lo marcó Flora y Fauna, supermercado que anunció su transición hacia huevos libres de jaulas. A esta lista se suman Terminal Pesquero Cevichería, Doomo Saltado y Hoteles Estelar, que desde 2024 solo utilizan este tipo de insumos. La cadena internacional Belmond también ha iniciado acciones desde sus operaciones en Perú.
El avance responde a una demanda ciudadana que exige transparencia sobre el origen de lo que consumen. Según Compromiso Verde, ONG que monitorea estos procesos, más de 100 empresas peruanas de distintos rubros ya han hecho pública su decisión de eliminar gradualmente los huevos de gallinas enjauladas de su cadena de suministro.
“El compromiso de Franco Supermercado es una respuesta clara a lo que cada vez más consumidores exigen: saber de dónde provienen los ingredientes que llegan a su mesa. Resulta difícil entender por qué cadenas de supermercados con mayor alcance nacional aún no han asumido públicamente una política de abastecimiento más ética y transparente. La sostenibilidad no puede seguir siendo un eslogan; debe reflejarse en decisiones concretas que respeten al consumidor y al planeta”, señaló Sandra Lopes, directora ejecutiva de Compromiso Verde.
Preferencias del consumidor
Un reciente estudio de IPSOS indica que 8 de cada 10 peruanos desea conocer el origen de los productos alimenticios que consume. Esta búsqueda de claridad también está presente en países como Chile, Colombia y Brasil, donde supermercados y restaurantes han comenzado a adoptar políticas de abastecimiento más responsables, en línea con las nuevas exigencias del público.
La implementación de prácticas sostenibles, como la elección de insumos más éticos, ha dejado de ser una opción simbólica para convertirse en un estándar esperado. Y si bien el cambio es progresivo, el camino ya está trazado por iniciativas que privilegian la trazabilidad, el bienestar animal y el respeto al consumidor.
La sostenibilidad, en este caso, empieza desde la elección de los ingredientes y se extiende a toda la cadena alimentaria. En un país donde millones de gallinas aún viven confinadas en jaulas, decisiones como la de Franco Supermercado envían un mensaje claro: el cambio no solo es necesario, sino viable.

