El mundo de la televisión latinoamericana está de luto. El reconocido actor venezolano Eduardo Serrano, recordado por su participación en innumerables telenovelas, falleció este 11 de septiembre a los 82 años en la ciudad de Miami, Estados Unidos, tras una dura batalla contra el cáncer.
La noticia fue confirmada por su hija, la también actriz Magaly Serrano, quien a través de sus redes sociales dedicó un emotivo mensaje de despedida: “Este no es un adiós, amor de mi vida. Este es un ‘nos vemos pronto’”, escribió, acompañando sus palabras con fotografías familiares.
Lucha contra una enfermedad implacable
En julio de este año se conoció que el artista había sido diagnosticado con cáncer de pulmón de células pequeñas, enfermedad que rápidamente se extendió al cerebro. Ante los elevados costos de los tratamientos médicos, su familia inició una campaña en la plataforma GoFundMe para financiar las quimioterapias, radioterapias y cuidados paliativos que requería el actor.
Una trayectoria que marcó generaciones
Nacido en Caracas el 30 de noviembre de 1942, Serrano inició su carrera en el teatro universitario antes de dar el salto a la televisión en la década de 1960. Desde entonces, se convirtió en uno de los galanes más queridos de la pantalla chica venezolana con producciones como La criada malcriada, Emilia, Las Amazonas, Juana la Virgen, La Mujer Perfecta y Viva la Pepa.
Su talento lo llevó también a trabajar en el extranjero. En 2005 inició una etapa con Telemundo, donde participó en telenovelas internacionales como El cuerpo del deseo, El rostro de la venganza, Los secretos de Lucía y La suerte de Loli, siendo esta última su despedida de la televisión.
Además de la pantalla chica, Serrano dejó huella en el cine con producciones como Cangrejo II. En 2020 sorprendió a sus seguidores con la publicación de sus memorias, tituladas Historias en blanco y negro, donde relató pasajes de su vida artística y personal.
Con más de cinco décadas de trayectoria, Eduardo Serrano será recordado como un ícono de la televisión venezolana y latinoamericana. Su imagen de galán y su talento interpretativo lo convirtieron en parte de la memoria colectiva de varias generaciones de televidentes.

