En el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, crece la relevancia del rol que cumplen las empresas en la creación de entornos laborales accesibles, seguros y con igualdad de oportunidades. Los avances alcanzados en los últimos años han sido impulsados por iniciativas tanto del sector público como del privado. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), 247,423 personas con discapacidad se encuentran actualmente empleadas, lo que representa el 94.6 % de la población económicamente activa con discapacidad durante el 2024.
En este escenario, promover la diversidad, equidad e inclusión supone enfrentar desigualdades estructurales y eliminar barreras físicas, comunicacionales y actitudinales. Para Constanza Munizaga, Gerente de Recursos Humanos de Natura, el compromiso de una empresa debe reflejarse en políticas, prácticas y cultura interna: “En Natura promovemos ambientes de trabajo inclusivos y con oportunidades de desarrollo; por eso contamos con un plan anual de diversidad, equidad e inclusión basado en políticas, comunicación, educación y conmemoración. Un mundo más respetuoso e inclusivo es un mundo mejor para todas las personas”.
Entre las acciones implementadas por Natura para reducir brechas destaca la apertura de vacantes para personas con discapacidad (PCD), junto con indicadores estratégicos para garantizar diversidad en posiciones de liderazgo. La compañía, por ejemplo, mantiene la meta del 7% de participación de grupos subrepresentados en cargos senior, buscando que la inclusión sea parte de su ejecución diaria y no solo una declaración institucional.
Otra de las medidas clave es el desarrollo de un manual de lenguaje inclusivo, con el objetivo de fortalecer la comunicación interna y externa de manera responsable y respetuosa. Esta herramienta contribuye a la construcción de una cultura organizacional donde la identidad no es cuestionada, sino valorada, facilitando relaciones laborales más empáticas y libres de discriminación.
El fortalecimiento de capacidades es otro pilar fundamental. Natura realiza entrenamientos sobre atención a personas con discapacidad, lengua de señas y accesibilidad, involucrando tanto a fuerzas de venta como a equipos administrativos. A ello se suman los ajustes razonables, que incluyen flexibilidad horaria, mobiliario adaptado y beneficios ajustados según el tipo de discapacidad de cada colaborador.
El impacto de estas prácticas se evidencia en los testimonios de trabajadores que forman parte de la compañía. José Manuel Benites, analista de Finanzas y persona de talla baja, destaca que la empresa nunca le ha impuesto limitaciones. “Lo importante no es el físico, sino la inteligencia. En Natura encontré un espacio donde la diversidad se vive y se desarrolla”, señala. Similar es el testimonio de Sherlene Valencia Navarro, practicante de Atendimiento Regional: “Como persona con discapacidad física, busco inspirar a otros a no rendirse. Natura fomenta un ambiente de respeto, colaboración y crecimiento”.
En una fecha como esta, la inclusión laboral deja de ser un mensaje conmemorativo para convertirse en una oportunidad real de transformación. Incorporar talento diverso permite a las organizaciones innovar, crecer y reflejar el mundo plural en el que operan. La discusión sobre discapacidad invita a evaluar cómo se está construyendo un entorno laboral más accesible y con igualdad de oportunidades para todas las personas.

