Inseguridad ciudadana: 28% de trabajadores peruanos evita salir con dinero en efectivo

Un estudio revela que el 28% de los trabajadores peruanos evita salir con dinero en efectivo por la inseguridad ciudadana. El temor también impacta en consumo y empleo.

La inseguridad ciudadana en el Perú no solo se refleja en cifras de delitos, sino también en cambios de hábitos financieros y de consumo. Un estudio de Apoyo Consultoría reveló que el 28% de los trabajadores peruanos ha dejado de portar dinero en efectivo como medida preventiva ante asaltos y robos.

“De acuerdo con el Observatorio del Crimen, el 81% de los peruanos reconoce que la inseguridad influye en sus decisiones económicas; esto refleja por qué muchos trabajadores han optado por no llevar efectivo para evitar riesgos”, señaló Milagros Torres, subdirectora académica de la Facultad de Negocios de Zegel.

El informe subraya que esta tendencia se aceleró en 2025, de la mano con la mayor aceptación de pagos digitales en negocios formales e informales, una práctica que cobró fuerza desde la pandemia. El miedo a robos y asaltos es hoy la principal razón detrás de este cambio.

Cambios en la vida diaria

El impacto no se limita al dinero físico. El 42% de los trabajadores evita salir de casa después de cierta hora y un 30% ha reducido sus salidas significativamente, afectando rutinas personales y patrones de consumo. Sectores como el entretenimiento, la gastronomía y el comercio minorista son los más golpeados por esta tendencia.

“En contextos de alta percepción de inseguridad, el 65% de los consumidores declara gastar menos en actividades presenciales y priorizar compras digitales. Este patrón no solo reduce el consumo físico, también modifica la manera en que las empresas deben llegar a sus clientes”, agregó Torres.

Impacto en el trabajo y la productividad

La inseguridad también está dejando huella en el entorno laboral. El temor a trasladarse en ciertos horarios ha incrementado el ausentismo y la impuntualidad, y ha acelerado la demanda de modalidades de trabajo remoto.

Al mismo tiempo, muchas empresas enfrentan mayores costos operativos, ya que el uso de aplicaciones de taxi o servicios privados representa un gasto extra que, en algunos casos, es asumido por los empleadores mediante subsidios o reembolsos.

Expertos advierten que la ansiedad y el estrés generados por esta situación impactan directamente en la concentración y productividad de los trabajadores, lo que obliga a replantear políticas internas que prioricen el bienestar de los colaboradores.

Por otra parte, la falta de oportunidades formales ha generado un aumento del 28% en la población que no estudia ni trabaja en comparación con la etapa pre pandemia. Gran parte de este grupo, compuesto principalmente por jóvenes, termina recurriendo a actividades ilícitas, alimentando así el círculo de inseguridad.