Manuel Cisneros: “Mi sueño es que nuestras mazamorras se vendan en los supermercados”

Manuel Cisneros y su esposa Patricia Reyes son dueños de ‘El clásico del Sabor, un negocio que nació hace 19 años y que sigue vigente en la actualidad a pesar de las dificultades que se les presentaron en el camino. Como por ejemplo ser estafado con el cuento del ‘viaje americano’ en el que invirtieron todos sus ahorros.

Sin embargo, esta pareja lejos de deprimirse, tomó la que sería una de las mejores decisiones de su vida: vender mazamorras en la calle. Hoy cuentan con una cadena de módulos en la zona de Lima norte y un local de comida rápida. Magacín 247 conversó con Manuel Cisneros y esta es su historia.

¿Cómo es que decides emprender en el negocio de los postres peruanos?

Mi emprendimiento el ‘Clásico del sabor’ nació a raíz de una mala experiencia que tuve en el año 2001 al ser estafado. Mi esposa Patricia y yo íbamos a viajar a Estados Unidos, pero nos engañaron dejándonos sin un sol. El fracaso me obligó a innovar un nuevo trabajo y darle con todo.

¿Y luego que pasó?

La necesidad me impulsó a vender mazamorras. Primero mi esposa lo hacía en una mesa afuera de nuestra casa y después yo en las calles de las principales avenidas de Comas. Me acercaba a los carros y les ofrecía mis postres. Luego de tres años de mucha perseverancia compramos un módulo de mazamorras, dos meses después otro más y finalmente conseguimos tener una cadena de módulos en diez puntos de Lima norte. Gracias a Dios tuvimos mucha acogida.

¿Quién ha sido tu inspiración para crear El clásico del Sabor?

Para crear ‘El clásico del sabor’, siempre lo dijimos, es la familia, los hijos que nos impulsan a salir de esto día a día siempre con esperanza de que todo vaya bien y Dios siempre estará adelante.

Manuel junto a su esposa preparan postres de gran variedad. Foto: Manuel Cisneros

¿Cómo hiciste para mantener tu negocio pese a que la pandemia ha afectado a muchos emprendedores?

Salimos con la fe de que todo nos saldrá bien. Implementamos módulos con todos los protocolos de bioseguridad. Claro, sí bajaron las ventas en comparación a antes de la pandemia, pero no nos rendimos y seguimos dándole para adelante. Continuamos trabajando con la misma humildad de siempre y como si fuera el primer día. Nuestro lema es: “Dios, humildad y perseverancia”.

¿Y cómo surge la idea de vender mazamorras en carritos?

La misma necesidad y a raíz de la deuda que atravesaba porque hice un viaje a los Estados Unidos (inmigrante). Mi esposa empezó vendiendo mazamorras en una mesa de madera y yo vendiendo en los carros, y de ahí a los años seguimos en los módulos.

El ‘Clásico del sabor’ ha estado en importantes ferias

En el 2011 asistimos a nuestra primera feria gastronómica que fue ‘Invita Perú’ donde nos llevamos el título de ‘La mejor mazamorra’. Esto ocurrió por cinco años consecutivos. Oras ferias en las que estuvimos fueron ‘Perú Gourmet’ (Chile), ‘Perú Fest’ (Estados Unidos) y Mistura.

Sus postres han tenido gran aceptación por parte de los vecinos de Lima Norte.

¿Cómo ha sido la experiencia de estar en Mistura?

Mistura es la experiencia que todo emprendedor gastronómico quiere tener. Para mí, la mejor pues tuve muchas ventas, aprendizaje y recuerdos bonitos. En Mistura también nacieron dulces hechos a base de quinua, pues para ser parte de esta feria te invitan a crear un postre innovador.

¿Con que postres se presentaron?

Con nuestro arroz con leche al que llamamos ‘quinoarroz’ y la mazamorra cochina que es la ‘cochiquinua’. En todas las ferias pegaron mucho por ser innovadoras y nutritivas.

¿Y cuál es más pedido por tus clientes?

El postre más requerido es la mazamorra morada combinada con el arroz con leche, el popular ‘clásico’ o combinadito. Nuestros clientes nos buscan porque trabajamos con mucha limpieza.

Comenzaste vendiendo postres y ahora has incluido la venta de platillos, cuéntanos cómo ha sido este proceso, ¿se puede hacer ambas cosas a la vez con éxito?

Nada es fácil en esta vida, la verdad que siempre soñamos con la idea de tener un local para las mazamorras, ahora lo tenemos y hemos extendido nuestra carta con platos como chaufa, caldo de gallina, tallarín saltado, chicharrones, etc. Tratando de mejorar día a día en lo que nos pueda faltar y así continuar saliendo adelante. Claro que no es fácil puesto que es otro rubro al que hemos entrado, pero poco a poco lo estamos logrando.

¿Como ves tu empresa de aquí a 10 años?

Tenemos como meta industrializar las mazamorras. Mi sueño es vender mis mazamorras a todas las cadenas de supermercados.

¿Qué consejo les darías a todas aquellas personas que quieren emprender un negocio?

Como dice mi eslogan: “Dios, perseverancia y humildad”. Creo que la perseverancia en un negocio es muy importante en el día a día, conseguir clientes uno por uno y así ir avanzando.

El postre más requerido es la mazamorra morada combinada con el arroz con leche.

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