La marca peruana propone dejar atrás los obsequios efímeros y celebrar los vínculos con accesorios pensados para acompañar el día a día.
La firma peruana Renzo Costa presenta una nueva estrategia comercial para San Valentín que busca redefinir la forma en que se eligen los regalos en esta fecha. En lugar de enfocarse en detalles de consumo inmediato, la marca plantea una propuesta centrada en artículos funcionales y duraderos que mantengan vivo el significado del obsequio más allá del 14 de febrero.
Una campaña que refleja cambios en el consumidor
La decisión responde a un crecimiento sostenido en esta temporada: durante los últimos tres años, la empresa ha registrado un incremento promedio del 11 % en ventas durante la campaña de San Valentín, resultado de una lectura más precisa de las preferencias del público y de una oferta alineada a nuevas ocasiones de regalo.
“Mi Persona Favorita”: un concepto más inclusivo
Bajo el concepto “Mi Persona Favorita”, la campaña amplía la idea tradicional de la fecha romántica y reconoce distintos tipos de vínculos: pareja, amigos, familiares o incluso el amor propio. Esta visión busca conectar con consumidores que desean celebrar la fecha desde un enfoque más personal y cercano, alejándose del cliché exclusivamente romántico.

El portafolio incluye alternativas desde S/70, con accesorios de cuero de alta rotación como charms, monederos, porta lentes y porta pasaportes, además de clásicos de la marca como billeteras, carteras y morrales. Según explicó Andrea Cabanillas, gerente comercial de la empresa, la selección está pensada para responder a las necesidades de distintas generaciones manteniendo estándares de calidad, diseño y funcionalidad.
Más que un regalo: un símbolo que perdura
La marca sostiene que los accesorios de cuero ofrecen un valor simbólico mayor que los regalos tradicionales asociados a la fecha, ya que acompañan a quien los recibe en su rutina diaria y se convierten en recordatorios constantes del vínculo que representan.
Con esta propuesta, Renzo Costa busca posicionarse como una opción versátil dentro del mercado de regalos y convertir San Valentín en una oportunidad comercial que celebre relaciones reales a través de productos pensados para durar.

