Cinco tips que te ayudarán evitar molestias de salud durante el trabajo remoto

Trabajo remoto

La llegada de la Covid-19 trajo consigo consecuencias para millones de personas en el mundo, como fue el trabajo remoto o home office. Por eso, se realizó un estudio entre abril y agosto del 2020 en Lima, buscando encontrar con qué frecuencia se presentaba el dolor musculoesquelético en las personas.

Los resultados arrojaron que en el 95% de ciudadanos, una cifra bastante alta, presentaban tres tipos de molestias musculares. Lideradas por la prevalencia de cervicalgia (90%), seguida por la lumbalgia (88%), y dorsalgia (82%).

La investigación que se hizo es denominada ergonomía laboral. La cual estudia las condiciones del lugar de labores según la adaptación física y psicológica del trabajador. Por lo que su finalidad es evitar riesgos de salud. Como pueden ser dolores musculoesqueléticos, síndrome de túnel carpiano, tendinitis, problemas de circulación, fatiga visual, hipoacusia por ruido, migraña, sedentarismo, entre otros.  

Los riesgos de cambiar el espacio de la oficina a la casa son la pérdida del ambiente y convivir con otros aspectos en la vivienda. Entre los más comunes están: la iluminación, ventilación, tamaño de altura del escritorio, la silla, distribución, posición del teclado, contaminación acústica y postura del cuerpo.

Debido a ello, Yuri Delgado, empleada de La Positiva Seguros en el área de Seguridad y Salud laboral, presentó cinco tips que buscan prevenir molestias de salud durante la jornada laboral y sacar el máximo provecho a tu nuevo espacio de trabajo.

Consejos que debes seguir si haces trabajo remoto

  1. Acondiciona tu espacio como si fuera tu puesto de trabajo. Respetando su distribución, posición, altura o tamaño de los aparatos electrónicos, útiles de oficina y la postura corporal adecuada.
  2. Mantener el área ordenada y limpia sobre la superficie y dimensiones dedicadas para el trabajo.
  3. Realizar pausas activas frecuentemente, ejecutando así movimientos de estiramientos corporales y extremidades, que ayudan a liberar la sobrecarga muscular tras encontrarse en una misma postura durante un tiempo prolongado.
  4. Alternar actividades con diferentes características cada cierto tiempo. Por ejemplo, después de realizar alguna que requiere un alto nivel de concentración, continuar con una que demande de creatividad o reunión ligera de coordinación.
  5. Mantener un balance entre la vida laboral y personal, otorgando así el tiempo adecuado a cada una. Incluyendo actividades que realizamos fuera del trabajo, como la actividad física.

Cabe mencionar, que en caso de presentar algunas molestias por desarrollar las funciones laborales en casa, debes reportar  al médico de inmediato los síntomas y acudir a una consulta con un especialista en medicina física o rehabilitación.