Día Mundial del Linfoma: Reconoce los síntomas de alerta de esta enfermedad

Día Mundial del Linfoma

Hoy 15 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Linfoma, fecha propuesta por la Organización Lymphoma Coalition, para dar a conocer sobre este tipo de cáncer y reconocer de forma temprana algunos de sus síntomas y tener un mejor resultado de la enfermedad.

Para ello, el oncólogo Mauricio León, director de la Liga contra el Cáncer, jefe del Servicio de Mastología de la Clínica Ricardo Palma explica de qué se trata este tipo de cáncer.

¿Qué es y qué tipo de linfomas hay?

El linfoma es un tipo de cáncer que se incrementa cuando hay un error en los linfocitos, que son las células blancas y que ayudan a luchar contra las infecciones, comentó Mauricio León.

Existen dos tipos de linfomas y son los siguientes:

Linfoma de Hodgkin:

El linfoma de Hodgkin se trata de un cáncer del sistema linfático. Las células crecen de manera anormal, se esparcen más allá del sistema linfático. Este problema de salud puede presentarse en personas de entre 15 a 40 años y es más común en hombres que en mujeres.

Linfoma de No Hodgkin:

En este caso las células cancerígenas empiezan a crecer de forma descontrolada, ya sea de forma lenta o rápida, y se propagan a otras partes del cuerpo, como hígado, cerebro o médula ósea. Es más común en adultos, que en niños.

El especialista, nos brinda un dato de mucha preocupación, del 100% de los casos, el 10% de estos son detectados con Hodgkin y la gran mayoría se logra curar. En cambio, las personas detectadas con No Hodgkin, es un reto mayor y desafiante para ellos.

Síntomas y tratamiento

Los síntomas de este problema de salud pueden indicar la presencia de un bulto que no causa ningún dolor, ya sea en el cuello, ingle o axila. Además, viene acompañada de la fiebre, sudoración nocturna, pérdida de peso, cansancio.

Su tratamiento es realizado con quimioterapias, radioterapias, además de los anticuerpos monoclonales, que alrededor de los últimos años ha permitido que varios pacientes puedan mejorar la tasa de supervivencia sin que la enfermedad progrese.