Sonaly Tuesta sobre su renuncia a TV Perú: «Fue una decisión muy dolorosa, pero necesaria» | ENTREVISTA

Sonaly Tuesta lleva veinte años enseñándonos sobre las mejores costumbres del Perú. La documentalista se traslada ahora hacia el papel, presentando un libro basado en personas que va conociendo en sus viajes. 

En una entrevista para Magacín 247, Tuesta nos habla de su vida en pandemia, sus nuevos proyectos y el porqué renunció a TV Perú cuando vacaron al expresidente Martín Vizcarra. 

Cuéntanos sobre tu libro ‘Costumbres. El verdadero espíritu de los peruanos’

Es un libro de diez crónicas vivenciales, algo así como un viaje por diez paraderos. Cada historia está inspirada en personas, sobre todo mujeres, que van contando sobre su vida y su conocimiento ancestral. Hay una primera parte que se llama ‘Señas’, basada en creencias distintas, por ejemplo, en un barro particular situado en el pueblo de Yanama en Áncash; luego viene ‘Saberes’ donde hablo más sobre la selva, como de las mujeres Awajún que cuentan sobre su alfarería; y por último está ‘Andanzas’ que se basa en creencias respecto algún santo, como la Virgen del Carmen de Llata de Huamalíes en Huánuco, una Virgen con un relato mágico, que tenía terrenos y los perdió en la reforma agraria, cuenta la gente.

¿Por qué decidiste apostar por las crónicas?

Porque al ser vivenciales, nacen desde la experiencia. Si yo no hubiera estado en estos sitios, si no hubiera conversado con la gente, si no hubiera compartido con ellos, no existirían los relatos. Cuando uno lee el libro, se da cuenta que se está reencontrando con personas que están relatando una historia y confesando algo.

¿Fue difícil pasar del formato audiovisual al escrito?

En realidad, para mí la escritura ha sido primero. A lo largo del tiempo finalmente he logrado que esa parte literaria y poética que ha estado muy cercana en mí, se traduzca también en el ámbito audiovisual. 

Eres conocida por celebrar la diversidad del país, ¿por qué decidiste hacerlo?

Para mí, la diversidad es un valor. Apostar por ella necesita de mucha paciencia, disponibilidad, información y detalle. No puedes hablar con todos de la misma manera: tienes que conectar a nivel de poblaciones y de particularidades.

¿Te consideras una embajadora del Perú?

No. No me considero con un título, para nada. Soy una persona que ha tenido el privilegio de poder viajar por el país y conocer, y avanzar con ese conocimiento, aunque me falta muchísimo por recorrer. Obviamente, la dedicación que le he brindado al país me ha permitido poder decir algo importante respecto a la diversidad de nuestro patrimonio cultural. Sin embargo, eso no me da licencia para creerme alguien determinado, pues creo que es importante el aprendizaje a través de las personas, lugares, formaciones y creencias.

(Fotos: Liliana Beraún/La Foto)

Y, ¿has podido viajar durante estos meses?

Sí, he hecho dos viajes porque estoy terminando dos documentales que forman parte de un proyecto que se llama ‘Saberes que Unen’, el cual ha sido creado este año con la productora Ayni Producciones, con la que trabajo. He estado en Churcampa, en Huancavelica, donde he podido investigar sobre el parto vertical, que es el parto natural que tienen las mujeres en la sierra y en la selva.

Además, viajé a Condorcanqui en Amazonas, donde varios pobladores y pobladoras se dedican a trabajar el árbol ‘shiringa’, que da un líquido lechoso que se transforma en una lámina que luego ellos venden a una empresa que hace cuero para las suelas de los zapatos y crea un producto que promueve la conservación del bosque.

Hacer estos viajes ha significado, en medio de toda esta situación, poder descubrir que sí es posible cuidarnos entre todos y llegar a estas poblaciones donde están tratando de seguir con sus actividades con todos los cuidados posibles.

En tus proyectos noto una luz focal hacia la mujer, ¿consideras que tienen enfoque de género?

Sí, totalmente. Siempre trato que lo que planteo esté enfocado en resaltar el tener la visión de la mujer. Considero, por experiencia, que la mujer en el Perú -en todas las actividades- es una persona que dinamiza las estructuras familiares y comunales y hace posible muchas cosas. A veces su trabajo es invisible y no reconocido, sin embargo, hay un concepto interesante: si se le enseña algo a una mujer, ese conocimiento no solo se queda con ella sino que es posible que sea transmitido a otras personas y comunidades.

¿Y por qué escoges a la mujer para tus temas?

La mayoría de encuentros que yo he tenido a lo largo de mis viajes por el Perú han sido, sobre todo, con mujeres lideresas y empoderadas, que a pesar de las limitaciones siguen con fortaleza. A partir de sus conocimientos ancestrales, ellas tienen la posibilidad de enseñarlo a otras mujeres y, finalmente, salir adelante.

(Foto: Liliana Beraún/La Foto)

Cuando vacaron al expresidente Martín Vizcarra y asumió la presidencia de manera ilegítima Manuel Merino, decidiste renunciar a TV Perú, ¿por qué tomaste esa decisión?

Definitivamente no podía estar en un espacio que tenga que ver de una u otra manera con reafirmar una práctica que yo no considero parte de mis principios. La intromisión a la libertad de expresión, la represión desproporcionada de las fuerzas policiales y la angurria de poder no pueden traducirse en prácticas justificadas. Fue una decisión muy dolorosa pero finalmente necesaria, y definitivamente no ha sido fácil.

Y sucedió luego de que este año cumplieses dos décadas en TV Perú… 

Sí, creo que este año no lo vamos a olvidar. En el 2019 preparé una programación interesante para los 20 años de ‘Costumbres’. Quise fortalecer temas que me parecían necesarios poner en agenda con miras al Bicentenario. Todo esto se desvaneció por la pandemia y tuvimos otras prioridades. De todas maneras, dejamos huella. Por ejemplo, organizamos un concurso con la Municipalidad de Lima que nos permitió llegar a escolares de primaria y secundaria de todo el país. La idea era que ellos cuenten lo que es una costumbre, de manera audiovisual, y recibimos 500 videos.

He trabajado en algunos talleres en la Municipalidad, previo a que entreguen los trabajos, para poder enseñar cuál es la fórmula que tengo para contar historias. Ha sido muy importante acercar el tema de la sabiduría popular a los chicos porque finalmente son ellos los que van a tomar la posta para contar las historias. Si antes se transmitían de manera oral, en casa, en el fogón, ahora se transmite también por la oralidad pero a través de la tecnología. 

(Foto: Liliana Beraún/La Foto)

Con miras al Bicentenario, ¿está en tus planes volver a la televisión?

No lo sé. La pandemia me ha enseñado a no planear a largo o mediano plazo, a las justas tengo un plan para mañana. Obviamente la televisión es un medio que me interesa muchísimo y veré qué posibilidades hay desde ahí, ya no solamente en la visibilización de una costumbre sino generar, a partir de lo que se muestra, toda una plataforma de trabajo que permita avanzar en manera concreta a las comunidades.

Por ejemplo, si saco un programa de plantas medicinales, la idea sería concretar alguna propuesta que signifique hacer de esas plantas un eje de desarrollo para la comunidad. Y que pueda, a través de la sabiduría de sus pobladores, generar un trabajo que les permita estar cerca de lo que conocen y, a partir de eso, hacer una actividad económica.

(Foto: Liliana Beraún/La Foto)

Por último, cuéntanos ¿Cuál es la costumbre que más te ha sorprendido?

Una costumbre que se repite en diferentes zonas del Perú y que aún se sigue haciendo en estas épocas son las fiestas al agua: se hace una reverencia al elemento para enseñarle cómo llegar a los campos. Los personajes que participan bajo diferentes rituales, le dicen al agua que la esperan y que su llegada va a ser una alegría enorme para ellos.

Hay detalles muy importantes, en las acequias hacen las ofrendas, finalmente le arrojan flores, claveles y toda la gente va emocionada al final a recoger la primera agua turbia que llega. Esa agua la llevan a su casa y riegan, porque eso asegura la fertilidad. Es un acto que se repite hace muchísimos años y aún continúa. Y la gente lo hace no solamente porque es rutinario, sino porque definitivamente siente y cree que solo así el agua va a llegar a sus tierras.