Las tortas hiperrealistas de perros se han convertido en una tendencia en ascenso entre los amantes de las mascotas, y SugarLab, una pastelería especializada en repostería artística ubicada en Lima, ha sabido aprovechar esta demanda con propuestas que combinan técnica, creatividad y emoción.
Con motivo del Día del Perro, celebrado cada 21 de julio, el taller liderado por el chef pastelero Víctor Tarazona ha visto un incremento notable en los pedidos de tortas personalizadas que replican a los compañeros de cuatro patas de muchos peruanos.
Un homenaje comestible
Lejos de ser una moda pasajera, estas tortas representan una forma distinta de homenajear a las mascotas. Para crearlas, los clientes deben enviar fotografías de sus perros desde distintos ángulos, lo que permite al equipo capturar los rasgos más distintivos de cada animal.


A partir de ese material, los pasteleros trabajan con fondant, chocolate y aerografía para lograr acabados realistas. No solo se reproducen los colores y proporciones, sino también gestos y expresiones particulares que conectan con los dueños en un nivel emocional profundo. “Cada torta de perro es un proyecto especial porque sabemos el vínculo emocional que existe entre las mascotas y sus dueños”, comenta Tarazona.
Técnica y sentimiento
SugarLab es conocido por su dominio del hiperrealismo comestible, habiendo elaborado desde dinosaurios y cámaras fotográficas hasta instrumentos musicales. Sin embargo, el equipo admite que las tortas de mascotas tienen un valor distinto.


“Las tortas de perro nos emocionan porque no solo son técnicamente desafiantes, sino que también cuentan historias”, explica el chef. De hecho, él mismo creó recientemente una torta inspirada en su perrita, sumándose a la tendencia que él mismo ha impulsado.
Tendencia con futuro
La respuesta del público ha sido tan positiva que estas tortas ya ocupan un lugar protagónico dentro del catálogo del taller. Jóvenes, familias y hasta celebridades locales han recurrido a SugarLab para encargar estas piezas únicas.
Este fenómeno refleja cómo ha evolucionado la manera en que las personas celebran a sus mascotas, transformando fechas especiales en experiencias visuales y gastronómicas memorables. En palabras de Tarazona: “No hay límites para expresar el amor hacia una mascota, incluso en forma de torta”.

