A sus cortos 24 años, María Jose Vigil Checa, viene conquistando las redes sociales. Tras la inauguración de la segunda sede de Kyoto en Lima, la creadora de contenido, abrió también un nuevo restaurante en Ecuador. Todo ello, en medio de su crecimiento en su carrera de influencer como ‘Major con Sabor’. En conversación con Magacín 24.7, la empresaria se destapa y habla de su éxito.
Eres chef y cuentas en total con tres restaurantes propios ¿Siempre supiste que querías estudiar?
No sabía que quería estudiar. Mi madre me dijo que al menos debería aprender a cocinar y yo siempre le he hecho caso a ella. Desde que me metí a estudiar cocina, no he parado.
¿Cuál es la comida que más te gusta cocinar?
La japonesa. La gente piensa que es simple, pero es la que más técnica tiene. Me gusta su frescura y delicadeza. Mi especialidad en la cocina son los pescados y mariscos, pero luego decidí irme por el lado japonés.
Pasando al tema de redes ¿Qué te motivó a incursionar por este camino?
Un día fui a grabar con ‘Ernesto Cocina’ y fue un ‘clic’ tan potente el que tuve con la productora, que le dije quiero hacerlo. Temía que a la gente no le gustara, pero me supieron llevar, empezamos a funcionar muy bien y dije “esto hay que hacerlo hasta morir”.
Han pasado alrededor de 5 meses desde que iniciaste en el mundo de las redes ¿Por qué crees que ‘Majo con Sabor’ ha funcionado tan rápido?
El ser mujer y tratar de ser uno mismo, sin importarte lo que digan los demás, ha sido fundamental. En las redes te muestran que todo es perfecto, pero no siempre es así. Aquí en la cocina de ‘Majo con Sabor’, mostramos que puede faltar al momento de cocinar algo y eso le permite al público identificarse con nosotros.
Otro de los detalles que también llama la atención de tus videos es que apareces casi ‘cero’ producida…
Nunca he sido una persona que se arregle mucho, siempre he sido muy natural. Pero ahora, trato de demostrar que también puedo tener mi lado ‘lady’, algo que me ha costado bastante (Risas).
¿Por qué crees que te cuesta tener ese lado ‘lady’?
Viví bastante tiempo en el campo, rodeada de hombres como mi papá, mis hermanos y mis primos. Nosotros jugábamos con los caballos, subíamos a un árbol para sacar mango, y quizás eso no me permitió relucir ese lado ‘lady’.
Se podría decir además que eres una influencer atípica…
He querido dar a demostrar que no soy perfecta y que no tengo esa delicadeza que otras mujeres pueden tener, y ello ha pegado en las redes.
Mencionabas que viviste en el campo ¿Dónde fue que creciste?
He vivido en Nicaragua. Mi papá es de Nicaragua y mi madre es peruana. Siempre hemos estado viajando y regresando al Perú cuando yo era niña, hasta que un día decidimos quedarnos acá. En un inicio fue un cambio abismal pero muy bonito a la vez.
Hoy en día, mirando a la Majo del pasado ¿Sientes que las redes sociales te han empoderado?
Sí, las redes me han empoderado. Yo pasé por una época de bastante depresión y conflictos personales, de no saber quién era, porque hacía lo mismo de siempre, estar atrás de una cocina. No está mal estar detrás de una cocina, pero sentía que trabajaba para alguien y no lograba lo que yo quería. El objetivo no es lograr ser millonaria, pero si es poder lograr tener tranquilidad.
Entre tus metas ¿A dónde quieres llegar con las redes sociales?
Me encantaría salir en una película, pero de momento no puedo decir a donde deseo llegar, tengo las puertas abiertas, no tengo un límite.
Y con todo lo que vienes generando ¿Has recibido una invitación para ir a ‘El Gran Chef Famosos’?
Si, pero cuando me invitaron tuve que viajar a Ecuador. De momento no quiero estar en un programa, quiero ir paso a paso. Las redes sociales son un camino y la televisión es otro muy distinto.
Pasando al lado personal, no muestras mucho a tu pareja en redes sociales ¿Por qué?
Lo manejo en interno, así como cualquier relación respetable. Hay momentos buenos y malos como en toda relación, congeniamos y nos aportamos un montón.
Entre ustedes hay una gran diferencia de edad ¿Es difícil manejarla?
Ha sido complicado, pero hay que lucharla. Hay que vivir el día a día, no pensar en el futuro.
Tienes 24 años ¿Te sientes muy madura para tu edad?
No podría calificarme madura como tal, pero sí deseo cumplir mis metas y no quiero desaprovechar el tiempo. He visto a mi madre trabajar muy duro, ella es mi reina.
¿Cuál es la enseñanza que más recuerdas de tu mamá?
Mi mamá me ha enseñado que con poco puedes vivir feliz y eso me ha marcado bastante.

