Onelia Molina habla tras el ‘ampay’ y la ruptura con Mario Irivarren

La odontóloga y figura pública contó cómo vivió uno de los momentos más difíciles de su vida y el proceso que la llevó a priorizar su bienestar.

Después de semanas de silencio, Onelia Molina decidió contar su versión. La también odontóloga se sinceró sobre el impacto emocional que le dejó la infidelidad de Mario Irivarren, luego del ‘ampay’ que lo involucró en Argentina.

En una conversación en el pódcast La Sustancia, conducido por Maju Mantilla, Molina confesó que atravesó momentos de profunda tristeza. “Me paralizó en muchos aspectos… me sentí triste, defraudada”, relató, recordando cómo la situación la colocó en el centro de la atención mediática.

La exposición pública no hizo más que intensificar el proceso. En medio de la tormenta, incluso consideró alejarse junto a su familia, aunque finalmente optó por quedarse y enfrentar la situación desde otra perspectiva. “Nada ni nadie va a ser más grande que mis sueños”, afirmó.

Aprendizaje, límites y una nueva etapa personal

Más allá del dolor, la experiencia dejó lecciones claras. Onelia aseguró que este episodio marcó un antes y un después en su forma de entender las relaciones. “Aprendí a poner límites y a no aceptar faltas de respeto”, expresó, subrayando que ahora prioriza su bienestar emocional.

La influencer también destacó el apoyo de su entorno cercano, especialmente de su familia, que estuvo presente en los momentos más difíciles. Ese respaldo fue clave para reconstruirse y encontrar estabilidad en medio de la crisis.

Días antes de estas declaraciones, Molina ya había confirmado el fin de su relación a través de un comunicado en redes sociales, donde anunció su decisión de separarse de Irivarren y enfocarse en sí misma.

El caso cobró notoriedad tras el ‘ampay’ difundido en televisión, en el que también aparecían figuras como Said Palao y Patricio Parodi, lo que amplificó la polémica en el entorno mediático.

Hoy, Onelia Molina se muestra más serena. Aunque reconoce que el proceso aún duele, también asegura que ha encontrado paz. Su historia, más allá del escándalo, refleja un proceso íntimo: el de aprender a soltar, reconstruirse y elegir, esta vez, desde el amor propio.