Junín en cada taza: Starbucks relanza café producido por mujeres caficultoras

La marca retoma su edición de origen peruano destacando el trabajo de mujeres caficultoras y el impacto social detrás de cada taza.

En una nueva apuesta por visibilizar el origen del café peruano y el rol de las mujeres en su producción, Starbucks anunció el regreso de su edición especial Starbucks® Single-Origin Perú Mujeres de Junín, una propuesta que reconoce el trabajo de caficultoras de la región central del país.

Esta edición, que fue presentada por primera vez en 2023, retorna como parte de la oferta de temporada de primavera en Latinoamérica y el Caribe. Su relanzamiento no solo responde a una propuesta de sabor, sino también a una narrativa que busca conectar al consumidor con el origen del producto y las historias detrás de cada taza.

El café proviene de la región de Junín, una zona donde la geografía andino-amazónica permite condiciones ideales para el cultivo a gran altitud. Este entorno favorece una maduración más lenta del grano, lo que se traduce en un perfil sensorial más complejo, con notas dulces que recuerdan al merengue y al chocolate.

Para la edición 2026, la producción está a cargo de alrededor de 75 caficultoras que forman parte de la organización Cafetalera del Centro, consolidando así una cadena de valor enfocada en el trabajo comunitario y el liderazgo femenino.

Más que café: una historia de impacto social

Más allá de sus características sensoriales, esta edición busca poner en primer plano el impacto social que existe detrás de su producción. Cada lote representa el esfuerzo de mujeres que no solo participan en la cadena productiva, sino que también sostienen economías familiares y generan oportunidades en sus comunidades.

Desde la marca, destacan que este proyecto nació con el objetivo de dar visibilidad a las caficultoras peruanas, muchas veces invisibilizadas dentro de la industria. En ese sentido, la iniciativa refuerza una narrativa de inclusión y reconocimiento que también se refleja dentro de la propia organización, donde más de la mitad de su equipo está conformado por mujeres.

Como antecedente, en su primera edición este café fue producido por más de 130 caficultoras de la cooperativa Caniari, también ubicada en Junín. Ese mismo año, la compañía impulsó acciones en la comunidad de Pangoa a través de la iniciativa “Todos Somos Café”, orientadas a mejorar la infraestructura y la calidad del proceso productivo.

Con este relanzamiento, Starbucks no solo vuelve a incorporar un café de origen único a su portafolio, sino que refuerza su estrategia de conectar al consumidor con el origen del producto, posicionando al café peruano como un referente que trasciende fronteras.