El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) publicó el acuerdo del Pleno que declara inviable la convocatoria a elecciones complementarias en las Elecciones Generales 2026. El documento explica por qué no es posible una nueva votación y detalla los argumentos del organismo frente a los problemas del 12 de abril.
El Jurado Nacional de Elecciones declaró inviable, por unanimidad, la convocatoria a elecciones complementarias en el marco de las Elecciones Generales 2026. En una resolución, el máximo órgano electoral concluye que no existen condiciones jurídicas ni operativas para implementar una nueva jornada de votación, pese a los problemas registrados durante el proceso del 12 de abril.
Para sustentar su decisión, el organismo revisó el Informe N.° 00025-2026-LRP-DNFPE/JNE, elaborado por su área de fiscalización, sobre las incidencias de esa jornada. El documento advierte que 256 locales de votación, principalmente en Lima Sur, recibieron el material electoral con retraso, lo que afectó la instalación de mesas de sufragio. Sin embargo, estos problemas fueron atendidos con medidas excepcionales durante la misma jornada, como la ampliación del horario de votación.
Además, realizó dos sesiones de Pleno ampliado el mismo 12 de abril, con la participación del entonces jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto Salinas.
¿Cuáles son los principales argumentos del organismo, según el acuerdo del Pleno con fecha 23 de abril?
Las elecciones complementarias no están previstas para comicios generales
Según la resolución, la figura de las elecciones complementarias no están contemplada para las elecciones generales, sino únicamente para procesos municipales.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) declaró inviable convocar a elecciones complementarias en las Elecciones Generales 2026, al concluir que no existen condiciones legales ni operativas para repetir la votación tras los incidentes del 12 de abril.
El organismo evaluó un informe de fiscalización que reportó retrasos en la entrega de material electoral en 256 locales, principalmente en Lima Sur. Sin embargo, indicó que estos problemas se solucionaron el mismo día con medidas como la ampliación del horario de votación.
Además, el JNE explicó que las elecciones complementarias solo aplican para comicios municipales en casos específicos, por lo que no corresponde extender esta figura a unas elecciones generales.
El ausentismo no responde solo a los retrasos
Uno de los principales argumentos del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) es que los problemas registrados durante la jornada no tuvieron un impacto determinante en la participación electoral.
Según el análisis estadístico realizado por la Dirección Nacional de Estudios, Estadísticas y Coordinación Territorial del JNE, se evidencia “la existencia de una asociación estadística entre la hora de instalación” de mesas de votación y la tasa de ausentismo en Lima Metropolitana; sin embargo, se precisa que este impacto es de bajo nivel.
El acuerdo del Jurado Nacional de Elecciones señala que el retraso en la instalación de mesas tuvo un impacto leve en la participación, con una caída estimada de apenas 0.86 puntos porcentuales por cada hora de demora.
Asimismo, la diferencia de participación entre mesas instaladas a tiempo y las tardías fue de 1.4 puntos. El informe también indica que más de 541 mil electores no acudieron a votar en mesas que se habilitaron entre las 8:01 a.m. y el mediodía. Con estos datos, el JNE concluye que, aunque existe relación entre retrasos y ausentismo, su influencia es limitada y no explica por sí sola la baja participación.
El proceso electoral ya está en marcha y no se puede cambiar
El JNE también sostiene que el proceso electoral se rige por el principio de preclusión, lo que significa que cada etapa se cierra de manera definitiva y no puede ser reabierta.
Bajo este criterio, la eventual realización de elecciones complementarias implicaría introducir un nuevo hito no previsto, alterando el cronograma electoral y afectando la continuidad del proceso. Incluso, el organismo advierte que organizar una nueva jornada podría interferir con plazos clave como la segunda vuelta presidencial y la transferencia de mando.
Afectaría la igualdad del voto y la voluntad electoral
El Jurado Nacional de Elecciones fue claro: repetir la votación no solo es innecesario, sino que distorsionaría el proceso. Con más del 94% de actas contabilizadas, los resultados ya eran de conocimiento público, por lo que una nueva jornada habría condicionado el voto y roto la igualdad entre electores.
Además, el organismo remarcó que ya se tomaron medidas concretas el mismo 12 de abril como ampliar el horario y añadir una jornada extra, lo que permitió que más de 114 mil personas en Lima Metropolitana ejercieran su derecho. Con eso, el problema quedó contenido, sin necesidad de alterar todo el proceso electoral.

