El verano suele asociarse con libertad y vitalidad, pero para el cabello puede convertirse en una temporada exigente. El sol intenso, la humedad, el agua salada y el cloro de las piscinas afectan la fibra capilar y el cuero cabelludo, provocando resequedad, frizz y pérdida de brillo. Cuidarlo no implica esconderlo, sino entender cómo protegerlo frente al entorno.
El punto de partida está en el cuero cabelludo. Mantenerlo sano es clave para un crecimiento fuerte y sostenido. “El cabello es un reflejo de cómo ha sido tratado. La prevención es fundamental: proteger hoy las fibras visibles asegura un cabello más saludable mañana”, explica Rob Smith, científico principal de cabello de Dyson.
Durante el verano, el cuidado preventivo se vuelve un hábito diario. El aumento del sudor y la exposición a agentes externos puede llevar a lavar el cabello con mayor frecuencia, por lo que se recomienda usar shampoos suaves que no eliminen los lípidos naturales que protegen el cuero cabelludo.
También es importante reducir la fricción. Acondicionadores intensivos, tratamientos sin enjuague y aceites capilares ayudan a fortalecer la fibra, especialmente si el cabello se lleva suelto o recogido por el calor. Estos productos aportan suavidad y resistencia frente al quiebre.
Los accesorios, como gorros o sombreros, cumplen una función protectora, pero deben usarse con cuidado. Elegir tejidos suaves y frescos, como el algodón, y asegurarse de que el cabello esté completamente seco antes de colocarlos ayuda a evitar daños acumulativos.
“El cuero cabelludo seco puede causar irritación y sensibilidad. No es lo mismo que la caspa, ya que se origina por el debilitamiento de la barrera natural de la piel”, señala Natalie Coleman, directora de Desarrollo de I+D de Dyson, destacando la importancia de un cuidado específico según cada necesidad.
Finalmente, la tecnología también juega un rol clave. Herramientas con control inteligente de temperatura, como Dyson Supersonic™, Airwrap™ o Airstrait™, permiten estilizar sin someter el cabello a calor extremo. “El cabello saludable no debería ser algo estacional”, concluye Smith. Porque en verano, cuidar el cabello también es parte de disfrutarlo.

