Un lanzamiento tan extraño como viral
La plataforma de streaming Spotify volvió a llamar la atención del público, pero esta vez no por una función de su app, sino por un objeto inesperado: una urna con altavoz incorporado diseñada para reproducir música como parte de un homenaje simbólico. El producto nace de una colaboración con la marca de bebidas Liquid Death, conocida por sus campañas irreverentes.
La propuesta mezcla humor oscuro, diseño llamativo y cultura pop para transformar un objeto tradicionalmente solemne en algo interactivo, personalizable y conectado con la identidad musical de cada persona.
Cómo funciona la “urna sonora”
El dispositivo incluye un sistema de audio integrado que puede conectarse de forma inalámbrica a teléfonos u otros aparatos para reproducir listas de reproducción. La idea es que familiares o amigos puedan elegir canciones significativas y convertirlas en parte del recuerdo de alguien especial.
Como complemento, también se lanzó una herramienta digital que genera playlists personalizadas a partir de preguntas sobre gustos musicales y personalidad, creando una especie de banda sonora simbólica para cada usuario.
Marketing, arte y polémica
El lanzamiento no tardó en generar conversación en redes sociales: mientras algunos lo consideran una idea creativa y original, otros lo ven como una estrategia provocadora que cruza límites culturales sensibles. Precisamente ese contraste parece ser parte del objetivo, ya que la pieza fue presentada como edición limitada y más cercana a un objeto conceptual que a un producto masivo.
Más allá de opiniones divididas, la urna musical demuestra cómo las marcas están explorando nuevas formas de conectar emocionalmente con el público. En este caso, no a través de una función tecnológica común, sino mediante un objeto simbólico que plantea una pregunta curiosa: si la música define momentos de nuestra vida, ¿por qué no también nuestro recuerdo?

