Verse bien también es amor propio: los procedimientos estéticos favoritos en San Valentín

Febrero ya no es solo sinónimo de romance. En los últimos años, San Valentín se ha convertido en una fecha clave para el autocuidado, impulsando la demanda de procedimientos estéticos que permiten verse y sentirse mejor sin transformaciones radicales ni largos tiempos de recuperación.

En la antesala del 14 de febrero, mujeres y hombres priorizan tratamientos de resultados naturales, que aporten frescura, luminosidad y seguridad personal. La tendencia es clara: realzar los rasgos, no cambiarlos, y hacerlo de forma segura y planificada.

“Hoy las personas entienden el autocuidado como una forma de quererse. Buscan verse bien, sentirse cómodas con su imagen y mantener su naturalidad”, explica la Dra. María del Carmen Martínez, cirujana plástica y directora de Cirugía Plástica Martínez.

Entre los procedimientos más solicitados durante esta temporada destacan:

Ácido hialurónico

Es uno de los tratamientos estrella para fechas especiales. Se utiliza para hidratar la piel, definir labios, suavizar surcos o devolver volumen facial. Sus resultados son inmediatos y sutiles, ideales para quienes buscan un cambio armónico sin interrupciones en su rutina.

Toxina botulínica (botox)

Especialmente demandada por personas entre los 30 y 50 años, ayuda a atenuar líneas de expresión en frente, entrecejo y contorno de ojos. Aplicada de forma adecuada, logra un rostro descansado sin perder expresividad.

Tratamientos faciales no quirúrgicos

Limpiezas profundas, bioestimuladores y terapias regenerativas se posicionan como opciones rápidas y efectivas para mejorar la textura, luminosidad y uniformidad de la piel, preparando el rostro para lucir saludable en pocos días.

Cirugías de rápida recuperación

Procedimientos como la blefaroplastía o pequeñas correcciones faciales —rinoplastia o lipoescultura localizada en papada o flancos— también generan interés en esta época, especialmente entre quienes disponen de días de descanso para el postoperatorio.

Procedimientos corporales planificados

Aunque sus resultados se aprecian a mediano plazo, febrero es un mes clave para comenzar a planificar cirugías corporales, aprovechando vacaciones y una mejor organización del tiempo.

“Más allá de una fecha específica, es fundamental informarse bien, acudir a profesionales certificados y optar por procedimientos que realmente se ajusten a las necesidades de cada persona”, recalca la especialista.

Así, San Valentín se redefine como una oportunidad para priorizar el bienestar, entendiendo que el cuidado personal, cuando se realiza de manera responsable y con acompañamiento médico, es una inversión en confianza y calidad de vida a largo plazo.