Tinder ha lanzado una función llamada “Chemistry”, una característica impulsada por inteligencia artificial que está siendo probada en algunos países y que busca ofrecer a los usuarios sugerencias de perfiles con alta compatibilidad, ajustadas a sus intereses y estilo de vida.
La llegada de esta herramienta es parte de la estrategia de la plataforma para enfrentar uno de los retos más comentados del mundo del dating digital: la denominada “fatiga del deslizamiento”, que ocurre cuando los usuarios se cansan de deslizar sin encontrar conexiones significativas.
Cómo funciona “Chemistry” y qué ofrece
A diferencia del modelo tradicional en Tinder, en el que las opciones se presentan en grandes cantidades y los usuarios deslizan hacia la izquierda o derecha, Chemistry utiliza aprendizaje automático para comprender mejor los intereses, preferencias y comportamiento de cada persona.
Para ello, la función combina respuestas a preguntas específicas dentro de la app y, de manera opcional, puede analizar información de las fotos de la galería del usuario —si este lo permite— para identificar rasgos o intereses que ayuden a afinar las sugerencias.
Con base en estos datos, la IA genera recomendaciones diarias de perfiles que se consideran más compatibles, lo que podría reducir la necesidad de deslizar innumerables perfiles y facilitar encuentros más relevantes.
Disponibilidad y futuro de la herramienta
Por ahora, Chemistry se encuentra en fase de prueba y está disponible únicamente en mercados selectos como Australia y Nueva Zelanda, con planes de expansión a más países a lo largo de 2026, aunque Tinder no ha confirmado fechas específicas para su lanzamiento global.
La apuesta por esta función responde a la creciente incorporación de IA en aplicaciones de citas y refleja un cambio hacia experiencias más personalizadas, donde la tecnología no solo sugiere opciones superficiales, sino que también busca conexiones más profundas basadas en patrones de comportamiento.

