El cáncer de cuello uterino continúa siendo uno de los principales desafíos en la salud femenina a nivel mundial. En el Perú, la situación es especialmente preocupante: cada día, 13 mujeres son diagnosticadas con esta enfermedad y 7 de ellas fallecen, según cifras del Ministerio de Salud del Perú.
Lo más alarmante es que se trata de un tipo de cáncer altamente prevenible y detectable en etapas tempranas, lo que evidencia una brecha importante en acceso a información, prevención y diagnóstico oportuno.
A tan solo unos días de culminar el Mes de la Mujer y la conmemoración del Día Mundial del Cáncer de Cuello Uterino, cada 26 de marzo, especialistas de Oncosalud advierten sobre la importancia de la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), así como de los controles médicos regulares.

El VPH: el principal factor de riesgo
El virus del papiloma humano (VPH) es una infección de transmisión sexual muy común y está relacionado con la mayoría de casos de cáncer de cuello uterino. Además, puede causar otros tipos de cáncer en la zona genital, como en la vagina, vulva y ano.
Según el Ministerio de Salud del Perú, hasta el 90% de las personas sexualmente activas tendrá contacto con este virus en algún momento de su vida. En muchos casos, el sistema inmunológico lo elimina de forma natural; sin embargo, ciertos tipos pueden persistir y generar lesiones que evolucionan a cáncer.
Mitos que retrasan la detección
A pesar de la información disponible, aún existen creencias erróneas que dificultan la prevención y el diagnóstico temprano. Estas son las más frecuentes:
- “Si no tengo síntomas, no debo preocuparme”
Falso. En sus etapas iniciales, el cáncer de cuello uterino no presenta síntomas. Esto hace que cerca del 85% de los casos se detecten en fases avanzadas. - “Solo afecta a mujeres mayores”
Incorrecto. La enfermedad puede desarrollarse a cualquier edad. Aunque su progresión puede tardar entre 10 y 20 años, esto representa una oportunidad clave para detectarla a tiempo. - “El VPH es poco común”
Todo lo contrario. Es una de las infecciones más frecuentes a nivel mundial. - “La vacuna reemplaza los controles”
No. Aunque la vacunación reduce significativamente el riesgo, es fundamental continuar con chequeos como el Papanicolaou o pruebas moleculares.
Prevención y detección: claves para salvar vidas
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el tamizaje regular como el Papanicolaou o las pruebas de detección de VPH permite identificar lesiones precancerosas antes de que evolucionen a cáncer.
“El cáncer de cuello uterino puede prevenirse y detectarse a tiempo. Las pruebas oportunas permiten encontrar lesiones en etapas tempranas, lo que mejora significativamente la supervivencia y la calidad de vida”, señala la doctora Denisse Bretel.
Es por ello que, informarse puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, la prevención, la vacunación y los controles médicos periódicos se convierten en herramientas fundamentales para reducir el impacto de esta enfermedad en el país.

