Francesca está decidida a realizar un cambio en su vida. La patriarca Maldini contrató a su nuevo entrenador personal, Silvio Fierro, quien llegó a las Nuevas Lomas para alborotar a todas las que lo vean, según se vio en el reciente capítulo de ‘Al fondo hay sitio’. En las imágenes además se revela cuando Cristóbal se encuentra con lo que está pasando e irá en busca de su padre.
‘Al fondo hay sitio’: Silvio Fierro llegó a las Nuevas Lomas
Un hombre corpulento, de cuerpo bien cuidado llegó a las Nuevas Lomas. Silvio tocó la puerta de la casa Maldini y se presentó como el nuevo entrenador personal de Madame, con quien desde un inicio tuvo buena química. “Yo no tengo un programa, tengo un cambio de vida para ti”, le dijo el joven a la empresaria.
Tras ello, y después de conversar por unos minutos, Alessia y Macarena también se hacen presente en la sala de la casa y después de quedar impresionadas con el personal trainer, deciden sumarse a la clase que dará. Asimismo, July tampoco se queda atrás y se une al grupo.
En ese sentido, es que se observa como las 4 mujeres están ya preparadas para recibir su primer entrenamiento. En ese momento, es cuando desde la vereda de en frente Teresa y Charo quedan anonadadas, luego de ver a Silvio Fierro. Fiel a su estilo, es la hija de Don Gilberto, quien da el primer paso y se mete a la casa de Francesca. Por lo que, al final Madame termina aceptando a las dos nuevas alumnas.
Una vez ya todos preparados, el entrenador personal empieza a pasar por cada una de ellas y les dice palabras al oído. Charo, fue la primera. “Por ejemplo puedes respirar profundo y pensar en tu postura, pensar en una secadora nivel 3”, indicó. En el caso de ‘Tere’ dijo: “Es como encender la maquina”.
Cuando le llegó el turno a Alessia, Silvio mencionó: “Uno tiene que ser consecuente con lo que hace, tienes que cuidarte toda la semana y así vas a poder comer lo que quieras”.
Sin embargo, en el reciente capítulo de ‘Al fondo hay sitio’, el momento más emocionante se vivió cuando el personal trainer se acerca Francesca y le dice: “excelente, cuanta flexibilidad”. Ante ello, es que Cristóbal, que iba llegando a casa, se da cuenta de la situación y sale disparado a contarle a su papá.

