La empresaria Alejandra Baigorria confesó que fue un momento difícil verla a su aún esposo, Said Palao, quebrarse en televisión nacional. Sus declaraciones llegan luego del pedido de perdón que él realizó en el programa Esto es guerra.
“Él no expresa sus sentimientos”, afirma Baigorria
Durante una entrevista en el pódcast Sin más que decir, conducido por María Pía Copello, Baigorria señaló que escuchar a Said fue impactante. “Es difícil para mí… él no es una persona que llore ni que exprese sus sentimientos”, comentó, evidenciando la sorpresa que le generó verlo vulnerable.
Un momento doloroso en medio de la crisis
La también conocida como la ‘Rubia de Gamarra’ reconoció que atraviesa una etapa complicada. Aseguró que, pese a todo lo ocurrido, no le gusta ver sufrir a nadie. “Esto es doloroso y seguirá siéndolo. Van a venir días más difíciles”, expresó con sinceridad.
El pedido de perdón en televisión nacional
En la última edición de Esto es guerra, Said Palao pidió disculpas públicamente a su esposa. Entre lágrimas, asumió la responsabilidad de sus actos y reconoció que su matrimonio atraviesa un momento crítico.
“La responsabilidad es mía”, admite Said Palao
El modelo aseguró estar arrepentido y admitió no haber valorado la relación. “Nuestro matrimonio pende de un hilo. La responsabilidad es totalmente mía”, declaró, dejando ver la gravedad de la situación.
Promete luchar por su matrimonio
En su mensaje, Said también afirmó que hará todo lo posible por recuperar su relación. Sin embargo, dejó en claro que respetará la decisión final de Baigorria, incluso si esta no incluye continuar juntos.
El origen de la polémica: el viaje a Argentina
La crisis se desató tras la difusión de imágenes en el programa Magaly TV: La Firme, donde se ve a Said junto a Mario Irivarren y Patricio Parodi disfrutando de una fiesta en un yate en Argentina, acompañados de varias mujeres.
Una relación en pausa y un futuro incierto
Mientras la polémica continúa, la relación entre Baigorria y Palao parece atravesar uno de sus momentos más delicados. Entre emociones, disculpas públicas y exposición mediática, la historia aún no tiene un desenlace claro.

