La coincidencia parece escrita para la ficción. En torno al 23 de febrero, fecha grabada a fuego en la memoria colectiva española, Movistar Plus+ coloca en primer plano de su catálogo «Anatomía de un instante», una miniserie que revive el intento de golpe de Estado de 1981. El estreno llega además en un momento de renovado interés por el 23-F, con la publicación y desclasificación de documentos oficiales que vuelven a iluminar uno de los episodios más delicados de la democracia.
Basada en la novela homónima de Javier Cercas, la producción reconstruye aquel instante en que el Congreso de los Diputados quedó paralizado por los disparos y la incertidumbre. Más que una crónica política, la serie apuesta por una mirada íntima: qué pensaron, qué sintieron y qué decidieron quienes no se movieron de su escaño mientras el hemiciclo se agachaba.
Al frente del proyecto está Alberto Rodríguez, responsable de títulos como La isla mínima y Modelo 77. Su aproximación es quirúrgica, casi contenida, centrada en el pulso emocional de los protagonistas más que en el estruendo de los hechos. Cada uno de los cuatro episodios, de unos 50 minutos, se articula en torno a una figura clave de aquella jornada.
Álvaro Morte interpreta a Adolfo Suárez; Eduard Fernández da vida a Santiago Carrillo; y Manolo Solo encarna a Manuel Gutiérrez Mellado. Los tres representan la imagen que dio la vuelta al mundo: la de quienes permanecieron firmes mientras los disparos de Antonio Tejero resonaban en el hemiciclo. El propio Tejero es interpretado por David Lorente, en un retrato incómodo pero necesario para comprender la dimensión del caos.
El reparto se completa con Óscar de la Fuente como Jaime Milans del Bosch, Juanma Navas en el papel de Alfonso Armada y Miki Esparbé como el rey Juan Carlos I, una de las figuras más esperadas en pantalla. El guion, firmado por Rafael Cobos, Fran Araújo y el propio Rodríguez, adapta con fidelidad el libro publicado en 2009, considerado una de las obras más lúcidas sobre la Transición.
Con «Anatomía de un instante», Movistar Plus+ no solo revisita un episodio histórico: invita a mirarlo de frente, con matices y humanidad. La serie recuerda que la democracia no fue un destino inevitable, sino un equilibrio frágil sostenido por decisiones individuales en cuestión de segundos. Cuatro capítulos que, más que reconstruir el pasado, interpelan al presente.

