Britney Spears, mediante sus redes sociales, compartió un episodio de su vida que la hizo cuestionar su labor como madre e indicó que se lamenta de no haber estado presente en gran parte de la infancia y adolescencia de sus hijos. Asegura que, en la actualidad, su estrecha relación con Dios ha originado que encuentre la paz y pueda enmendar sus errores y excesos de su pasado.
La cantautora a sus 44 años confiesa que producto de su agitado trabajo y sus continuos ingresos a centros psiquiátricos y rehabilitación consiguieron que se aleje de sus hijos. Spears, que profesa el catolicismo desde 2021, considera que «fracaso como madre» después de que uno de sus herederos le comentara que confiaba en la ciencia en lugar de Dios. Aquello la conmocionó, pero respetó su decisión.
Spears, en su cuenta de X, dejo en claro que su fe se mantiene intacta y que se fortaleció aún más en los momentos más complicados que le tocó vivir. “Un Espíritu Santo que reside en lo alto del reino de los cielos. He estado allí, lo he sentido”, redactó. La publicación vino acompañada de una fotografía en la que se le aprecia en compañía de sus hijos.
Una adolescencia bajo reflectores no siempre es buena
La carrera artística de Brintney Spears inició a los 11 años al formar parte de un programa televisivo infantil y a los 15 años se lanzó al mundo del canto. Señala que fue manipulada en beneficio de otras personas y que no podía mostrarse tal como era, dado que se le había indicado la manera en la que debía expresarse y actuar para encajar en el sistema.
Además, mencionó que creció con carencias emocionales y que sus padres la descuidaron en muchos aspectos. A pesar de tener fama y riqueza, sentía un vacío que la consumía por dentro. “Creo firmemente que soy un ángel, y me duele. “El tiempo transcurre en otro plano cuando eres un ángel. Echo de menos la emoción de cuando estaba viva”, posteó.
Tiene los pies bien puestos sobre la tierra
La interprete de «Baby One More Time», «Toxic» y «Oops!…I Did It Again» ha vendido más de 150 millones de discos y cosechado un sin número de fanáticos a nivel mundial; sin embargo, se siente como una persona común y corriente. «Como personas, todos queremos un héroe o alguien a quien admirar, pero al fin y al cabo, solo somos personas. Para mí, todos somos estrellas porque ahora simplemente soy mamá”, redactó.
Reafirma su compromiso con Dios
Spears comentó que se mantendrá alejada del ojo público y continuará en el camino del catolicismo para conseguir convertirse en una mejor persona. “Quiero acercarme más a Dios, conectar con mi corazón de la manera más hermosa y espiritual, y volver a soñar como cuando iba a México”, fueron las palabras con las que finalizó su publicación.

