Cáncer infantil en Perú: familias deben migrar a Lima para continuar tratamientos

La ampliación del albergue Casa Magia busca apoyar a más niños con cáncer y a sus familias que deben trasladarse a la capital para acceder a atención especializada.

En el Perú, recibir un diagnóstico de cáncer infantil no solo implica enfrentar una enfermedad grave, sino también un proceso de migración para muchas familias que deben trasladarse a la capital en busca de tratamiento. Cada año se registran alrededor de 1.930 casos de cáncer en niñas, niños y adolescentes, siendo la leucemia el tipo más frecuente.

Según datos del Ministerio de Salud del Perú, cerca de 400 menores fallecen anualmente, en muchos casos debido a diagnósticos tardíos o dificultades para continuar el tratamiento. A esta situación se suma la escasez de especialistas: el país cuenta con apenas 27 oncólogos pediatras registrados en el Colegio Médico del Perú, de los cuales solo dos ejercen fuera de Lima.

Migración forzada por el tratamiento

La concentración de especialistas en la capital obliga a numerosas familias a dejar sus ciudades de origen para continuar con la atención médica de sus hijos. Esto implica abandonar temporalmente sus trabajos, separarse de otros miembros de la familia y asumir costos de transporte y alojamiento.

Ante esta realidad, la Asociación de Voluntarias por los Niños con Cáncer anunció la ampliación de su albergue Casa Magia, ubicado en el distrito de Surquillo. Este espacio brinda alojamiento y acompañamiento a menores que llegan a Lima para continuar sus tratamientos oncológicos.

Ampliación del albergue para más familias

El proyecto contempla la construcción de 18 nuevas habitaciones, lo que permitirá que el albergue pueda recibir hasta 50 familias provenientes de distintas regiones del país.

Además del alojamiento, el centro ofrece servicios integrales que incluyen alimentación, apoyo psicológico y emocional, terapia física, seguimiento social y coordinación con hospitales para garantizar la continuidad del tratamiento.

Con esta ampliación, la organización busca asegurar que ningún niño con cáncer tenga que interrumpir su tratamiento por falta de un lugar donde quedarse, ofreciendo también acompañamiento a las familias durante uno de los momentos más difíciles de sus vidas.