Para ti, ¿Qué olor te recuerda la felicidad?

En estos días que han pasado pregunté en mi muro de Facebook sobre ¿Qué olor les recordaba la felicidad?, algunos respondieron que el olor del café recién tostado, otros que el olor a tierra húmeda, la brisa del mar escribieron otros. Yo misma comenté que el olor a pasto húmedo recién cortado y el olor de mi madre.

El punto es que nadie –incluyéndome a mí– Mencionamos el olor a SEXO, ¡Sí!; el sexo o más bien el olor que deja un buen encuentro sexual queda impregnado en el ambiente, los que tienen mascotas (perros o gatos); es probable que hayan notado que nuestras mascotas lo detectan de forma inmediata, y es que el encuentro de una pareja que ha disfrutado sexualmente permanecerá por un tiempo prudencial en nosotros y en el ambiente, como un buen perfume que envolverá el aire en un aroma delicioso.

Casi podría afirmar que si se ha alcanzado un orgasmo el olor será más intenso aun, y no solo son las feromonas, si no que intervienen muchas más de nuestras sustancias bioquímicas que se entremezclan.

Si quisiéramos recordar ese gran momento, podemos recurrir a nuestra memoria olfativa, solo tenemos que intentar evocar ese olor, ese almizcle, esas esencias, y podremos volver a “encendernos”, y eso sería evocar un momento de “felicidad”.

El olfato y las memorias

En la página de Marketing Olfativo, explican la relación que existe entre el olfato, la memoria y las emociones; y mencionan que son miles de aromas los que se van acumulando en el hipocampo, que es una parte del cerebro situada en el sistema límbico.

El olfato es un sentido al que no se le presta tanta importancia como a otros, como la vista o el oído. Pero los estudios demuestran que el recuerdo de aromas y olores es mucho más intenso y duradero que las imágenes o los sonidos.

Por eso también debemos seguir cuidándonos para no contagiarnos del Covid-19, que uno de los sentidos que suele atacar es el sentido del gusto y del olfato.

Como no coloqué en mi muro de Facebook que el olor a “sexo” me recuerda a la felicidad, aprovecharé mi columna para decirlo, y por qué no, incluir que el olor que permanece en mí luego de disfrutar de un buen encuentro me recuerda la ¡VIDA!, el ¡PLACER!, y la ¡PLENITUD!

Desde un rinconcito de Lima, intentando que mi olfato se perfeccione en esta nueva cuarentena.

Hasta la siguiente columna.