Corín Tellado: La dama de la literatura romántica que nunca se enamoró

A lo largo de 60 años, se volvió en todo un fenómeno sociológico que trascendió fronteras, tras vender más de 400 millones de libros y escribir unas 5000 novelas y relatos.

Corín Tellado, la escritora española más leída después de Cervantes según la Unesco. (Foto: Instagram)

La gran dama de la novela rosa, Corín Tellado, fue aquella escritora española que con el poder de su mente, hizo soñar a varias generaciones con sus historias que siguen siendo hasta hoy tan insolentes melosas como inverosímiles, pero mágicas, al fin del acabo.

Durante 60 años, escribió unas 5000 novelas y relatos, vendió más de 400 millones de libros y terminó representado lo que sería todo un fenómeno sociológico que transcendió fronteras, su obra fue traducida a 27 idiomas, llegó a todas las edades y sobre todo clases sociales.

Siempre amante de la lectura desde muy pequeña, María del Socorro Tellado López, nació el 25 de abril de 1927 en Viavélez, Asturias. Proveniente de una familia, en la que el papá era maquinista y su madre ama de casa, terminó siendo la única mujer de sus cuatro hermanos. Por ello, hoy en el día de su cumpleaños en Magacín 247 te contamos cómo es que aquella escritora, que nunca se cansó de las historias de amor, se olvidó de amar.

Corín Tellado y el amor

Boda clandestina’ (1947), ‘Era el amor’ (1949) e ‘Incomprensión’ (1949), son algunas de las obras que escribió sentada, en su escritorio, junto a la máquina de escribir y los papeles, Corín Tellado, de quién el amor recorría por su imaginación en su máxima expresión; sin embargo, cuando se paraba poca idea tenía de lo que en realidad era amar.

Guapo, bien plantado, limpio, dicharachero… Era el hombre perfecto”, confesó alguna vez la escritora española sobre su esposo y padre de sus hijos, que conoció en el verano de 1958.

Domingo Egusquizaga, fue el hombre que caminó junto a ella de la mano hasta las afueras de la iglesia Covadonga, luego de casarse. Tiempo después, de la relación nacieron sus dos hijos, Begoña y Domingo.

No lo quise ni antes ni durante ni después. Siempre fui muy libertaria y siempre hice lo que me dio lo gana. No encajaba con alguien tan estirado y tan tradicional”, confesó en una entrevista concedida a ‘El Mundo’

Me emocionan las cosas reales, las que palpo, las que tienen vida. No me seducen las puestas de sol, ni las estrellas, ni la luna llena. Yo nunca he dicho ‘te amo’, ‘te quiero’, ‘vida mía’. Sólo lo sugiero en las novelas para que se emocionen otros. A mí me conmueven los animales, los prados, las personas, la roca viva, los acantilados”, reveló en 1987 a un periodista del diario ‘El país’.

Tras ello, lejos de su excelente prosa, para ella no hubo ningún hombre más en su vida. Su “universo” era pequeño pero enorme, ya que, lo conformaban sus hijos y su entorno cercano.

Los besos ardientes y la pasión sutilmente irrefrenable quedaron en sus relatos y aquella mujer, que hizo vibrar a generación tras generación, con sus mil y una historia más de amor, no pudo como paradoja de la vida, sentir, todo lo que sentían sus personajes y al final Corín solo amo a sus libros.