En el marco del Día Internacional del Té, resurgen prácticas como la taseomancia, una forma de adivinación que consiste en observar las figuras que se forman con las hebras de té al fondo de una taza. Aunque su origen se remonta a la China ancestral, actualmente vuelve a captar el interés de curiosos y aficionados a través de talleres online y contenidos en redes sociales.
Una tradición milenaria
Según la tarotista argentina Bárbara Tornadú, “es un arte milenario, muy antiguo que comenzó en China cuando los sanadores les daban té a los enfermos”. Tras beberlo, los curanderos analizaban los residuos para predecir si la persona sanaría. Aunque su técnica se basa en símbolos concretos, Tornadú advierte que “también hay que desarrollar la intuición” para lograr una lectura completa y significativa.
Las imágenes que surgen del té pueden adoptar formas geométricas, animales, letras o números. Tornadú señala que existe un diccionario con los significados más comunes, similares a los usados en la lectura del café. Sin embargo, algunos intérpretes prefieren dejarse guiar por la intuición. “Las estrellas siempre significan éxito o buena fortuna”, explica la especialista.

Un ritual con reglas precisas
La lectura comienza preparando té con hojas sueltas. El consultante bebe la infusión concentrado en una pregunta. Al dejar un sorbo, se gira la taza tres veces en el sentido de las agujas del reloj y se vuelca el contenido sobre un plato. “El asa simboliza al consultante”, explican los expertos. La posición de los símbolos influye: cuanto más cerca del borde estén, más próximo será el evento representado.
Existen ciertos patrones reconocibles:
- Estrellas, tréboles y corazones: buena fortuna
- Lunas: su significado varía según la fase
- Cruces, nudos o anclas: obstáculos
- Animales: el perro representa lealtad, el gato deslealtad
- Cuchillos o espadas: conflictos
- Puentes y espirales: cambios o movimiento
Algunos intérpretes incluso analizan los residuos volcados en el plato para una lectura más detallada.

Más que adivinación, una forma de meditación
Aunque históricamente la taseomancia fue considerada adivinación, con el tiempo también se la relacionó con el análisis psicológico o incluso como entretenimiento. Hoy se presenta como una práctica que permite conectar con el subconsciente y meditar activamente. La concentración que exige este ritual puede ayudar a desbloquear ideas y comprender situaciones personales de una manera introspectiva.

