Día de la Felicidad: Cinco hábitos diarios que pueden mejorar tu felicidad

Pequeños cambios en la rutina pueden contribuir al bienestar y generar mayor satisfacción en la vida cotidiana, según expertos.

Pequeños cambios en tu rutina pueden hacerte más feliz. (Foto: Difusión)

Cada 20 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Felicidad, una fecha que invita a reflexionar sobre los factores que influyen en nuestro bienestar. Investigaciones en ciencias del comportamiento han identificado prácticas cotidianas que, al convertirse en hábitos, pueden aumentar la sensación de felicidad. El profesor Omar Pérez, académico de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile, destaca cinco estrategias respaldadas por la ciencia para mejorar la calidad de vida.

1. La influencia del entorno en la felicidad

El contexto y las señales ambientales pueden facilitar la incorporación de hábitos positivos. Un estudio demostró que la ubicación del alcohol gel en un hospital incentivaba su uso. Lo mismo puede aplicarse a la felicidad: dejar notas cariñosas en lugares visibles o programar recordatorios para llamar a un amigo pueden convertirse en costumbres que refuercen el bienestar diario.

2. Priorizar experiencias sobre bienes materiales

Las vivencias generan mayor felicidad que los objetos. En economía del comportamiento, los «dispositivos de compromiso» ayudan a priorizar experiencias, como comprar un pasaje con anticipación o ahorrar para un viaje. Incluso, pactar reuniones frecuentes con amigos para compartir una comida puede fortalecer los vínculos y el bienestar emocional.

3. El impacto de la visualización negativa

Las personas suelen adaptarse rápidamente a lo que tienen, lo que reduce la gratitud. La «visualización negativa», una técnica estoica, consiste en imaginarse sin ciertos bienes o comodidades para revalorizar lo que se posee. Esta práctica ayuda a redescubrir el aprecio por pequeños momentos, como disfrutar la compañía de seres queridos o valorar una rutina estable.

4. Cambiar la perspectiva sobre las pérdidas

La «aversión a la pérdida» es la tendencia a sentir las pérdidas con mayor intensidad que las ganancias. Para contrarrestarla, en vez de lamentar oportunidades perdidas, es útil reinterpretarlas como aprendizajes: «En vez de pensar ‘perdí una oportunidad’, piensa ‘gané experiencia’.» Esto puede reducir el arrepentimiento y fomentar una actitud más optimista frente a los cambios.

5. El papel clave de las interacciones sociales

Las relaciones interpersonales no solo son placenteras, sino que activan el sistema de recompensa del cerebro. Experimentos han demostrado que incluso las ratas prefieren alimentos asociados con la interacción social. En los humanos, priorizar el contacto cara a cara, como llamadas en video o encuentros en grupo, puede fortalecer el bienestar emocional y generar felicidad duradera.

Implementar estos hábitos en la rutina puede marcar una gran diferencia en la percepción de la felicidad. No se trata solo de logros materiales, sino de pequeñas decisiones cotidianas que influyen en nuestro bienestar a largo plazo.