No es solo para el aliento: La razón por la que el chicle volvió a estar en boca de todos

En el Día Mundial del Chicle, estudios revelan que la goma de mascar dejó de usarse solo para refrescar el aliento y hoy acompaña rutinas de concentración, pausa y bienestar diario.

Masticar chicle dejó de ser un gesto automático para combatir el mal aliento. Hoy, la goma de mascar se ha instalado como una pausa breve pero efectiva en la rutina diaria, especialmente entre jóvenes que buscan despejar la mente en medio del tráfico, el trabajo o el estudio.

Un estudio reciente de Kantar revela que el consumidor peruano ha resignificado el uso del chicle. Ya no se trata solo de frescura, sino de concentración, relajación y acompañamiento en distintos momentos del día. Por eso, no es raro verlo siempre a mano: en bolsillos, mochilas o escritorios.

Las preferencias también han cambiado. Si antes la menta dominaba el mercado, ahora los sabores frutales intensos ganan terreno, sobre todo entre personas de 25 a 35 años. “El chicle se ha convertido en una forma sencilla de romper la rutina y cambiar el ánimo”, explica Stefany Duque, líder de marketing de la categoría en Mondelēz International.

Este renovado interés se refleja en las cifras. Según Euromonitor International, las ventas de chicle en Latinoamérica alcanzarían los 3.400 millones de dólares en 2025, confirmando que sigue siendo un producto vigente y presente en la vida cotidiana.

El consumo diario asociado a refrescarse, concentrarse o simplemente pasar el tiempo es el que lidera ampliamente el mercado, muy por encima del chicle inflable. Además, sigue comprándose principalmente en bodegas, quioscos y tiendas de barrio, lo que refuerza su carácter cercano y accesible.

Para las marcas, el desafío ya no está solo en el reconocimiento, sino en conectar culturalmente con el consumidor. “Hoy la elección pasa por el sabor, la duración y la experiencia: si es crocante o suave, y la variedad de formatos disponibles”, añade Duque.

Así, en el Día Mundial del Chicle, que se celebra este 13 de enero, la goma de mascar confirma que no es una moda pasajera. Es un hábito simple que acompaña a los peruanos a lo largo del día, refrescando no solo el aliento, sino también la rutina.