Día del Perro sin pelo: ¿Cómo esta raza canina llegó a ser símbolo de identidad peruana?

Descubre cómo el Viringo, la única raza canina oriunda del país y Patrimonio Cultural de la Nación, pasó de la marginación ancestral a convertirse en un auténtico símbolo de la identidad peruana.

El Día del Perro sin Pelo, la primera raza reconocida internacionalmente como oriunda del Perú y que es Patrimonio Cultural de la Nación, se celebra cada 12 de junio. Esta notable efeméride nos lleva a preguntarnos: ¿Cómo esta raza genuina llegó a ser símbolo de identidad peruana?, ¿Qué distinciones ha recibido y qué beneficios a la salud humana se le atribuyen?

A esta raza originaria del Perú se conoce también como Viringo, vocablo de origen Tallán que quiere decir desnudo. También se le llama popularmente perro calato, peruanismo del vocablo quechua ccala que significa desnudo, y perro chimú.

Mascota de origen ancestral

Existen evidencias de la presencia del perro sin pelo en el antiguo Perú, dado que están representados nítidamente en imágenes iconográficas y cerámica de culturas milenarias como Vicús (500 a.C. – 400 d.C.), Lambayeque (350 – 1375 d.C.), Mochica (100 – 800 d.C.), Vicús (300 d.C.), Chimú (1100 – 1400 d.C.) y Chancay (1200 – 1470 d.C.). 

Su imagen destaca en huacos con diferentes usos, como vasijas para contener agua y alimentos, silbatos y como adornos domésticos con representaciones de escenas tan cotidianas como un parto de cachorros o su amamantamiento, demostrando que eran en su mayoría considerados como perro de compañía o mascotas de nuestros antepasados.

Tras la conquista española, el perro sin pelo fue marginado socialmente y reemplazado por razas traídas del continente europeo. Su presencia se limitó a espacios rurales costeros, sobre todo del norte peruano, y estuvo a punto de desaparecer del territorio nacional. Varios ejemplares fueron llevados fuera del Perú a países como Estados Unidos, donde se le conoce como Inca’s gold.

Símbolo de identidad

En el siglo XX y gracias a los descubrimientos arqueológicos y al esfuerzo de criadores e instituciones como el Kennel Club Peruano, se desarrolló un esfuerzo loable por preservar al perro sin pelo y gestionar su reconocimiento internacional como raza canina oriunda del Perú, lo que se logró el 12 de junio de 1985, y como Patrimonio de la Nación, oficializado el 22 de octubre de 2001.

En la actualidad, existen ejemplares de perro sin pelo en muchos hogares del Perú y este can participa en concursos caninos donde se evalúa su pedigrí y habilidades sociales, entre otros aspectos.

El perro sin pelo también ha inspirado la obra de renombrados artistas plásticos peruanos como Alberto Quintanilla, quien lo tiene presente en sus notables pinturas y esculturas con diversos materiales y diseños.

¿Cuales son las características del perro peruano?

Este singular can destaca por su silueta esbelta, elegante y atlética, que transmite fuerza y velocidad sin caer en la tosquedad. Su cabeza presenta un cráneo ancho que se va afilando hacia el hocico, ojos almendrados con una expresión muy atenta e inteligente, y unas orejas medianamente largas que levanta por completo cuando está alerta. En cuanto a sus dimensiones, la raza ofrece una gran versatilidad, ya que existen tres tamaños (pequeño, mediano y grande) con pesos que van desde los 4 hasta los 30 kilogramos. Además, posee una cola de inserción baja que se reduce gradualmente hacia la punta y unas extremidades firmes que mantienen un aplomo perfecto.

Su rasgo más famoso es una piel lisa, elástica y totalmente adherida al cuerpo, la cual muestra tonos que varían entre el negro, gris, bronce, cobre y rubio claro, con la posibilidad de presentar manchas claras. Aunque la ausencia de pelaje hace que el calor interno se transmita de forma directa al tacto, el animal tiene exactamente la misma temperatura corporal que cualquier otra raza canina. Por último, cabe destacar que la variedad desnuda suele tener la dentadura incompleta debido a una particularidad genética ligada a su falta de pelo, a diferencia de la variedad con pelaje completo, que conserva todas sus piezas dentales intactas.

Variedades

Existen dos variedades de perro sin pelo. La desnuda, cuya característica principal es la ausencia de pelo en el cuerpo, y la variedad con pelo, recubierta con una capa que la cubre íntegramente.

La variedad desnuda tiene entre una de sus particularidades la dentadura generalmente incompleta, asociada al factor ligado con su alopecia congénita. En la variedad con pelo, la dentición debe ser completa con dientes de desarrollo y posición normal.

Beneficios a la salud humana

El perro sin pelo es ideal para las personas que padecen de alergias o asma, dado que al carecer de vello no contribuye a la propagación de alérgenos como el polvo o la caspa que agudizan las mencionadas afecciones de la salud.

Su alta temperatura corporal, que es alrededor de 3 grados mayor que la humana, ayuda a calentar los bronquios y aliviar la inflamación, por lo que esta raza es una compañía excelente para las personas con problemas bronquiales. Esta mayor sensación de calor también beneficia a las personas que padecen artritis, artrosis y reumatismo, además de aumentar la circulación, reducir el estrés y mejorar la calidad del sueño de la persona con la que tiene contacto corporal.

Patrimonio de la Nación

El 22 de octubre de 2001, el Congreso de la República oficializó la declaratoria que reconoce al perro sin pelo peruano como Patrimonio de la Nación.

Según la Ley 27537 reconoce al perro sin pelo como raza canina oriunda del Perú, otorgándosele la calidad de Patrimonio de la Nación y especie a preservar. Asimismo, encarga a las entidades públicas y privadas la conservación, fomento de su crianza y exportación de la raza canina bajo su responsabilidad.

Por su parte, el entonces Instituto Nacional de Cultura (hoy Ministerio de Cultura), emitió una Resolución Directoral en la que dispuso la presencia de ejemplares de perro sin pelo peruano en todos los museos de sitio pertenecientes al Sistema Nacional de Museums y en las zonas arqueológicas que cuenten con espacios y condiciones necesarias que permitan su crianza y cuidado.