El Albergue Ollantaytambo: emblemático hotel celebra sus 100 años de fundación

El Albergue Ollantaytambo celebró su centenario reuniendo a familias fundadoras, amigos y miembros de la comunidad local. El emblemático hotel del Valle Sagrado destacó su legado de hospitalidad, sostenibilidad y desarrollo comunitario en Cusco.

El Albergue Ollantaytambo, ubicado en el Valle Sagrado en Cusco, el pasado 5 de junio cumplió 100 años de fundación. En esta fecha especial, se reunieron las familias fundadoras y amistades de toda la vida. La familia Randall Weeks han sido los encargados, los últimos 50 años, de velar para que el emblemático hotel continue siendo un cálido espacio de estadía que atesora miles de historias. A lo largo de todo este periodo de tiempo, El Albergue Ollantaytambo se ha convertido en pilar de la comunidad local.

El hotel fue construido originalmente en 1925 y abrió sus puertas al público, en un inicio, bajo el nombre de Hotel Santa Rosa. Desde su apertura, se convirtió en la entrada a Machu Picchu. Transcurrido los años, en 1970, con la llegada de un grupo de amigos visionarios que se enamoraron del edifico, el hotel pudo potenciar sus cualidades y las mismas se mantienen hasta nuestros días. El Albergue Ollantaytambo se distingue por conectar de manera profunda la tierra y su gente.

Reencuentro de amigos y fundadores

La celebración del centenario del majestuoso hotel contó con la presencia de los fundadores y amistades de toda la vida. Las históricas instalaciones de El Albergue Ollantaytambo estuvieron cargadas de risas, nostalgia y fraternidad. Las personas quienes moldearon y convirtieron el hotel tal como se le conoce hoy experimentaron la sensación de regresar a su casa. Entérate quienes fueron los notables asistentes al evento:

  • Andreas Holland y Rachel Michel, cofundadores de la empresa, pasaron gratos momentos en compañía de sus hijos Quino, Maxi, Gabriela, Simón y Arthur.
  • Saya y Kalah, hijas de James Dirk y Linde Farley, pareja que trabajo y transformó junto a Wendy Weeks y Robert Randall el hotel en 1976.
  • La Familia Rimanchi Ortiz de Orué y, también, Rómulo Pinedo y Eva Bravo. Con sus presencias denotaron los profundos lazos generacionales que El Albergue Ollantaytambo comparte con la comunidad local.

Celebración por todo lo grande

En la celebración, la música estuvo a cargo del cantante de rock peruano Miki González, interprete de éxitos nacionales y amigo de la familia, Club de la Quijada y Tunupa, ambas bandas locales, y DJ Maysa Lozano. Los asistentes a la ceremonia brindaron con cócteles artesanales que fueron preparados con los productos de Destilería Andina, empresa hermana del hotel, bajo la dirección de Haresh Bhojwani.

Alejandro Jordan, Gerente General de El Albergue Ollantaytambo, señala que el encuentro ha servido para repasar todos los años de existencia del hotel. “El centenario de este edificio es un momento hermoso para detenerse y reconocer las generaciones de vidas que ha tocado aquí en Ollantaytambo”, afirmó.

Jordan, además, resaltó el compromiso de todos los asistentes para la contribución con la comunidad donde reposa el hotel. “Ver a tantas de nuestras familias fundadoras originales, vecinos de toda la vida y nuevos amigos reunidos el pasado 5 de junio fue un poderoso recordatorio de la verdadera esencia de este lugar. Celebrar 100 años no es solo mirar hacia un pasado hermoso; es asumir nuestra responsabilidad de proteger y nutrir el futuro de Ollantaytambo”, expresó.

Herencia familiar estrechamente vinculada a la tierra

En los últimos 20 años, el edificio ha sido liderado y experimentado su crecimiento bajo el cuidado de Joaquín Randall, quien fue criado en Ollantaytambo. Desde su origen, el hotel se caracteriza por ser un espacio lleno de hospitalidad. Cabe resaltar que bajo dicha gestión se la brindado trabajo a más de 100 residentes locales; lo que ha impulsado las contrataciones en la zona.

La familia también ha apostado por innovadores iniciativas comunitarias como Valle Sagrado Verde, que surge con el propósito de incentivar la sostenibilidad ambiental, y Casa Kuska, compuesto por un espacio cultural y biblioteca comunitaria que ofrece programas de lectura y oportunidades de aprendizaje a niños de Ollantaytambo.

Es más que sólo un histórico hotel

La familia a parte de velar por el histórico El Albergue de Ollantaytambo también ha optado por innovar con proyectos interconectados donde priman la hospitalidad, gastronomía y agricultura. Ello surge por la filosofía orgánica que les fue heredada por los cofundadores Robert Randall y Wendy Weeks, quienes fueron escritor y pintora respectivamente. En esa línea, los herederos han abrazado su esencia artística y emprendido nuevos negocios:

  • Chuncho: Restaurante que ofrece una variedad de platos a base de sabores auténticos y tradicionales del Valle Sagrado.
  • Café Mayu: Delicioso café tostado cosechado en el mismo Ollantaytambo.
  • Destilería Andina: Fina destilería arraigada a la tradición andina bajo la gestión de Haresh Bhojwani
  • El Balcón: Nace de la renovación del hotel boutique en Cusco, edificación construida por Italo Molinari y Elisa González quienes son padres de Aima, esposa de Joaquín.

Espacio artístico

Las instalaciones del hotel poseen creatividad y manifestaciones de arte por donde se les mire y las mismas han sido realizadas por Ismael Randall Weeks, artista experto en temas de memoria y paisaje andino quien es hermano de Joaquin. El público que se ha hospedado en El Albergue Ollantaytambo es testigo de la belleza de las obras.

Proyección a futuro

El turismo en el Cusco cada periodo de tiempo viene cambiando, pero El Albergue Ollantaytambo ha conseguido mantenerse a flote gracias a su autenticidad. En donde el visitante puede vincularse con la agricultura orgánica, el arte local y desarrollo comunitario. La familia Randall Weeks se ha trazado el objetivo de fortalecer sus programas ambientales y sociales para que así el hotel continue marcando notoriedad en el Valle Sagrado.

Acerca de El Albergue Ollantaytambo

El Albergue Ollantaytambo se encuentra ubicado en la estación del tren Ollantaytambo en el Cusco y fue fundado en la década de 1970 bajo el nombre en mención. El hotel cuenta con una tradición hospitalaria, agricultura orgánica, gastronomía local y café especial como ningún otro lugar. Asimismo es reconocido y considerado como un pionero del turismo responsable y centrado en la comunidad del Valle Sagrado en el Cusco.