El e-commerce en Perú avanza, pero crecer exige algo más que vender online

Yessenia Valverde, referente en estrategia de marca y growth digital, analiza por qué el crecimiento del e-commerce en Perú no depende solo de vender online.

El comercio electrónico en Perú continúa consolidándose como un canal clave para el crecimiento de los emprendimientos y las marcas. Según el Observatorio Ecommerce 2024–2025 de la Cámara Peruana de Comercio Electrónico (CAPECE), el e-commerce en el país creció más de 21% en 2024, movilizando más de US$ 15,600 millones y alcanzando al 55% de la población peruana que hoy compra online. Esta data confirma algo fundamental: el canal funciona.

Sin embargo, también expone una brecha relevante entre adopción y madurez estratégica.
Uno de los errores más frecuentes en los emprendimientos digitales es confundir el canal con la estrategia. Activar una tienda online, invertir en pauta y medir resultados de corto plazo no equivale, necesariamente, a construir un negocio sostenible. Cuando el crecimiento se gestiona sin una arquitectura estratégica, el e-commerce se vuelve un canal frágil, no un motor de crecimiento.


El punto ciego del crecimiento digital

La data permite entender no solo cuánto crece el e-commerce, sino cómo lo están gestionando las empresas. En muchos emprendimientos, el canal opera de forma aislada: una tienda, campañas de performance, un CRM básico y métricas de corto plazo. Lo que falta no es tecnología, sino integración estratégica basada en información y aprendizaje continuo.


El crecimiento real ocurre cuando el e-commerce se conecta con una propuesta de valor clara, construida desde insights de usuario; una narrativa que parte del problema real identificado en los datos; una estrategia de contenidos que eduque y movilice; una gestión comercial que acompañe la decisión; y una experiencia postventa que construya recurrencia.


Dejar de vender atributos y empezar a resolver problemas

Uno de los grandes errores del comercio electrónico es seguir comunicando productos como fichas técnicas. El consumidor no compra características; compra soluciones a tensiones reales.
Hablar de innovación no es agregar funcionalidades, sino reinterpretar el problema desde la experiencia del usuario. El crecimiento se acelera cuando el producto, el contenido y la comunicación responden a una misma lógica: resolver algo concreto en la vida de las personas.


Growth full funnel: atracción, razón y decisión

Las estrategias de growth más efectivas entienden que el funnel no es lineal ni exclusivamente digital.
En la etapa de atracción, entran en juego el contenido relevante, la marca personal, el liveshopping, los eventos, la presencia en comunidades y las alianzas estratégicas, amplificados por una estrategia de medios pagados bien segmentada. Plataformas como Google Ads y Meta Ads cumplen un rol clave en esta fase cuando se utilizan no solo para generar alcance, sino para activar interés cualificado y aprendizaje de audiencias.

En la consideración, la educación, la demostración de uso real, el social proof y las historias de clientes se refuerzan con campañas orientadas a intención, remarketing y construcción de valor, donde los medios permiten sostener presencia y relevancia a lo largo del proceso de decisión.

La conversión se fortalece con una combinación de performance bien optimizado, canales de venta conversacionales como WhatsApp, seguimiento comercial y medios de pago simples y confiables, reduciendo fricción y acelerando la toma de decisión.

Finalmente, la retención se construye a través del servicio postventa, el acompañamiento, la recompra y la comunidad, apoyados por estrategias de paid media orientadas a recurrencia, cross-sell y fidelización.
En este esquema, el e-commerce actúa como eje articulador de datos, experiencia y operación, no como un canal aislado.

La dependencia al performance sin estrategia puede ser un riesgo

La pauta es una herramienta poderosa, pero no puede ser el único motor del crecimiento. Cuando la venta se detiene al apagar la inversión, el modelo se vuelve frágil.El crecimiento sostenible aparece cuando una marca no necesita compensar con pauta lo que no logra explicar con claridad en su propuesta y su experiencia.

El e-commerce no está en crisis, la estrategia sí

Lejos de perder relevancia, el comercio electrónico sigue siendo uno de los principales habilitadores del crecimiento. Según CAPECE, si bien el canal no está completamente democratizado —solo un porcentaje de empresas vende vía e-commerce, a pesar de que más de la mitad de los peruanos compra online—, el potencial de expansión es claro en el mediano plazo.

El verdadero desafío para los emprendimientos hoy no es vender online, sino construir una arquitectura de crecimiento basada en datos, que combine relevancia, racionalidad, operación y servicio, respaldada por un conocimiento profundo del usuario y del mercado.
El e-commerce no reemplaza la estrategia, la exige.