En tiempos donde cada peso cuenta y la conciencia ambiental gana terreno, un gesto sencillo puede marcar la diferencia en el hogar: desconectar los electrodomésticos durante la noche. Lo que muchos desconocen es que varios equipos continúan consumiendo energía aun cuando parecen estar apagados. Este fenómeno, conocido como “consumo fantasma” o modo stand-by, puede representar hasta el 10 % del valor mensual de la factura eléctrica.
Según la compañía Enel Colombia, el simple hecho de dejar conectados ciertos dispositivos mantiene activo un flujo constante de electricidad. No basta con apagar el interruptor: mientras el enchufe siga en la toma, el consumo puede continuar. La única forma de eliminarlo por completo es desconectando el aparato.
Entre los principales responsables de este gasto silencioso está el televisor. Aunque parezca inactivo, mantiene funcionando sensores, relojes internos y sistemas de actualización, con un consumo que puede oscilar entre 1 y 5 vatios por hora. Algo similar ocurre con los cargadores de celular y computador: incluso sin el dispositivo conectado, pueden demandar pequeñas cantidades de energía que, acumuladas durante toda la noche y multiplicadas por varios enchufes, terminan reflejándose en el recibo.
Los computadores, consolas de videojuegos, microondas y decodificadores también forman parte de esta lista. Un computador en modo suspensión puede consumir entre 2 y 10 vatios por hora, mientras que una consola en reposo puede alcanzar los 15 vatios. El horno microondas sigue activo para sostener el reloj digital, y los decodificadores permanecen en stand-by casi de forma permanente.
Más allá del ahorro económico, desenchufar los equipos trae beneficios adicionales. Reduce la huella de carbono del hogar, protege los dispositivos frente a posibles picos de voltaje nocturnos y fomenta hábitos de consumo responsable. Es una decisión pequeña que impacta tanto en el bolsillo como en el entorno.
Los expertos recomiendan complementar esta práctica con otras medidas sencillas: optar por bombillas LED, revisar la etiqueta energética antes de comprar un electrodoméstico, usar la lavadora con carga completa y aprovechar al máximo la luz natural. En un contexto donde la eficiencia se convierte en prioridad, cada acción cuenta. Y, a veces, todo empieza con retirar un enchufe antes de ir a dormir.

