Solo 1 de cada 8 emprendimientos peruanos vende fuera del país: ¿qué necesitan para escalar a la región?

El Reporte Nacional GEM Perú revela que solo el 12,7% de los emprendimientos en etapa inicial tiene clientes fuera del país. Procesos, tecnología y talento son claves para dar el salto regional.

El Reporte Nacional GEM Perú revela que apenas el 12,7% de los emprendimientos en etapa inicial tiene clientes en el extranjero. La falta de procesos, tecnología y estructuras sólidas puede convertirse en una barrera para quienes buscan expandirse.

Dar el salto del mercado local hacia otros países representa uno de los principales desafíos para los emprendimientos peruanos. Aunque muchos negocios consiguen consolidar sus primeras operaciones y aumentar sus ventas, crecer a nivel internacional requiere mucho más que encontrar nuevos clientes.

Una muestra de esta realidad aparece en el Reporte Nacional GEM Perú, realizado entre 2025 y 2026. Según el estudio, solo el 12,7% de los emprendimientos peruanos en etapa inicial afirma tener clientes fuera del país. Además, apenas el 6,1% señala que al menos una cuarta parte de sus ingresos proviene del extranjero.

Las cifras evidencian que la internacionalización todavía representa una oportunidad pendiente para una gran parte del ecosistema emprendedor. En ese camino, uno de los principales retos consiste en construir negocios capaces de sostener un crecimiento mayor sin perder eficiencia ni calidad.

Para Jorge Zea, gerente general de LeadCenter, escalar implica encontrar el equilibrio entre mantener aquello que funciona y tener la capacidad de modificarlo cuando las condiciones de un nuevo mercado lo exigen.

¿Qué necesita un emprendimiento para crecer?

Uno de los primeros pasos para avanzar hacia una operación de mayor escala es formalizar y ordenar el negocio. Tener procesos definidos permite que las actividades puedan repetirse de manera eficiente, incluso cuando aumenta el número de clientes o se incorporan nuevos mercados.

Según información de LeadCenter, alrededor del 20% de los emprendedores que reciben acompañamiento y capacitación logra formalizarse, mientras que un 23% de las pequeñas empresas consigue avanzar hacia el régimen general. Estos resultados se producen en un escenario donde las herramientas digitales tienen cada vez mayor presencia en las estrategias de crecimiento.

“Escalar significa tener una estructura suficientemente sólida para replicar aquello que funciona y, al mismo tiempo, la flexibilidad necesaria para entender y adaptarse a cada mercado”, explicó Zea.

La tecnología también cumple un papel importante en este proceso. La automatización, los sistemas CRM, la inteligencia artificial y el análisis de datos pueden ayudar a administrar una mayor cantidad de clientes y operaciones sin que los recursos tengan que aumentar en la misma proporción.

Sin embargo, incorporar herramientas digitales no es suficiente por sí solo. Un negocio que busca crecer necesita también establecer procedimientos claros, optimizar su estructura de costos y contar con trabajadores preparados para asumir nuevas funciones conforme aumenten las operaciones.

La tecnología como aliada para la internacionalización

Cuando una empresa ingresa a un nuevo mercado, las exigencias pueden multiplicarse. Los consumidores tienen otros hábitos, existen nuevas condiciones comerciales y pueden aparecer competidores con propuestas diferentes. Por ello, replicar un modelo de negocio no significa copiarlo exactamente en otro país.

La capacidad de adaptación se convierte, entonces, en un factor clave. Una empresa escalable debe tener una base suficientemente organizada para mantener sus estándares, pero también la flexibilidad necesaria para responder a las características de cada mercado.

Desde LeadCenter señalan que una empresa puede considerarse preparada para internacionalizarse cuando consigue mantener el control y la calidad mientras amplía su operación. Para alcanzar ese punto, la tecnología puede contribuir a construir procesos más eficientes, aunque el punto de partida continúa siendo un modelo de negocio sólido en el mercado de origen.

El reto para los emprendimientos peruanos está, por tanto, en pasar de un crecimiento basado únicamente en mayores ventas a una estructura empresarial preparada para sostener nuevas etapas. Formalización, procesos, talento y transformación digital aparecen como algunos de los pilares que pueden facilitar ese salto.

Con un escenario en el que solo una proporción reducida de los emprendimientos iniciales ya cuenta con clientes internacionales, fortalecer estas capacidades podría abrir nuevas oportunidades para que más negocios peruanos trasciendan sus fronteras y compitan en otros mercados de la región.