Ethel Pozo responde a los críticas por su ingreso a ‘Tu nombre y el mío’: «Tengo formación actoral, soy muy chancona»

La conductora y actriz, también se refirió a las comparaciones con su madre Gisela Valcárcel y al momento en que decidió no volver a intentar tener más hijos junto a su esposo.

Desde pequeña, Ethel Pozo siempre supo que quería ser actriz. Sin embargo, con el tiempo decidió enfocarse primero en la comunicación corporativa, dejando momentáneamente su sueño actoral. Años después, retomó esa pasión, y hoy, además de ser conductora de televisión, ha logrado éxito en telenovelas como ‘Tu nombre y el mío’.

En una entrevista exclusiva con Magacín 24.7, Ethel habló sobre su formación actoral, la relación con su madre Gisela Valcárcel, su experiencia junto a los compañeros de ‘América Hoy‘, lo qué dijo la mamá de Milett Figueroa sobre ella, el cómo afronta las críticas, el anhelo de convertirse en madre al lado de su esposo y más.

Tras ‘Maricucha’ y ‘Luz de Esperanza’ acabas de regresar a la actuación con ‘Tu nombre y el mío’ interpretando a ‘Perla’…

Estoy fascinada con este personaje. Perla es una mujer muy inteligente y leal. Es la compañera de Estrella, y a pesar de que la han traicionado, aún cree en los hombres. 

En tu familia, ¿quiénes son los que más disfrutan y están pendientes de tus apariciones en la novela?

Mi mamá siempre está muy pendiente y mi esposo también. Mis hijas con que yo haga lo que me encanta están felices, pero no es que estén pegadas todo el tiempo a verme.

Ahora, con todo lo relacionado de la novela, ¿te gusta la cumbia?

Me encanta y ahora todo es Néctar. A veces estoy cerrando mis ojos y escuchando ‘El arbolito’.

Antes de ingresar a la novela, ¿conocías a fondo la historia del Grupo Néctar? 

Yo sabía de la tragedia del grupo, pero toda la historia detrás y cuánto había pegado en Bolivia y Argentina no. Ahora con la novela que está número 1 en Ecuador, y ya está llegando al mercado boliviano es como ¡guau! pero no conocía todo esto.  

A comparación de tu personaje de Perla, Afrodita en ‘Maricucha’ era totalmente diferente…

Totalmente. Afrodita era una mujer cajamarquina, maravillosa que venía inocente a buscar al padre de su hijo que era ‘Chente’ (Christian Domínguez). Ella no pensaba lo que decía, de frente iba y lo decía. En el caso de Perlita, ella calcula y siempre va a ver por Estrella. Es totalmente distinta.

En ‘Maricucha’ tenías escenas románticas con Christian Domínguez…

Sí, en ‘Maricucha’ nos besábamos, yo era la que lo agarraba. (risas)

Ahora en ‘Tu nombre y el mío’, ¿también tendrás escenas románticas como esas?

No sé, tuve un acercamiento con Panchito, pero me choteó dos veces, me rompió el corazón y terminé tirándole un peluche encima.

Y para ese tipo de escenas tu esposo ya está preparado…

Sí, en general cuando tú estás al lado de alguien que se dedica a la actuación estás totalmente preparado. 

Respecto a tu trayectoria, ‘Tu nombre y el mío’ es tu tercera novela. ¿Qué te llevó a comenzar tu camino en la actuación?

Cuando terminé el colegio antes de ingresar a la carrera de comunicaciones me metí a la formación de actoral, esa es mi base. Luego, por cosas del destino y la vida, me dediqué a la parte corporativa. 

Aunque antes de ingresar al mundo corporativo ya habías participando en algunos proyectos…

Cuando inicié en los talleres de actuación, estuve en ‘Tinta roja’, ‘El Destino no tiene favoritos’, y películas en las cuales yo participé como extra cuando estudiaba en el taller de actuación de Roberto Ángeles. También tuve un papel un poco más importante luego de unos años en ‘Loco cielo de abril’. He hecho teatro como ‘Hadas’, ‘Ciudad fantasía’, además de tres cameos en películas…la verdad tengo todas estas cositas que de repente no todo el mundo sabe. Y algunas veces también me dicen: «¿Has estudiado?» Sí, he estudiado, yo siempre creo en la educación académica como base.

Hablando de tu educación, ¿alguna vez te planteaste seguir una carrera fuera del mundo de las comunicaciones y el arte?

Nunca dudé de mi carrera, yo cuando salí del colegio ya quería ser actriz y esa ha sido también siempre pasión. 

Entonces, ¿qué te llevó a poner esa pasión en pausa por un tiempo?

Roberto Ángeles me dijo: «Ethel, la actuación es 24/7, es una profesión que hay que dedicarle el 100%«…yo en esa época ya practicaba en una agencia de publicidad que quedaba en San Isidro y decidí irme por el lado corporativo. 

¿Y qué fue lo que hizo que decidieras volver a la actuación en ese momento?

En el 2013 me viene un huracán encima en mi parte emocional, y me pregunté: ¿hace cuánto no vibro así como que hago lo que realmente me apasiona? Y es ahí que retomo a la actuación con ‘Loco cielo de abril’ y de ahí no paro. 

Ahora que has retomado tu pasión, cada vez que aparece una propuesta laboral, ¿te tomas el tiempo necesario para pensarlo?

Yo nunca digo que no a algo de trabajo, eso es algo que me marca. Mi abuela decía que el que se quedaba tirado en la cama era ocioso. Y mi mamá también nunca está en su cama. Así que si me propones trabajo digo que sí.

Sin embargo, tras tus apariciones en telenovelas siempre surgen las críticas, ¿cómo haces para manejarlas?

Me encontré con un amigo periodista de muchos años, y me dice: «Ethel, ¿y las críticas?, pero Peluchín y Magaly han dicho esto» , le digo: «te juro que no los he visto» ¿Qué importan? Por supuesto que importan, a mí me importa. Importa la opinión de cada ser humano en esta vida, pero no he tenido tiempo. Porque yo salgo del canal y vengo volando por la vía expresa con el waze al límite y cuando yo llego a mi casa es muy tarde. Veo la novela, me baño y hablo con mis hijas. Entonces en qué tiempo podría yo ver alguna crítica.

Igualmente, en cuanto a la actuación para seguir mejorando, ¿te preparas constantemente? ¿Llevas talleres?

Yo estoy todo el tiempo entrenando en función a mi carrera. Soy chancona, así me ha mapeado mi mamá. Cuando tengo un tiempo libre, estoy leyendo mis libretos.  Me gusta ser un modelo para mis hijas. Cuando haces lo que te gusta, no hay forma que nada te detenga. 

Hace poco, salió Mayra Couto a decir que podría darte unas clases de actuación…

Bienvenida. Yo he tomado ahora clases con Tatiana Astengo. Una capa de capas.  Y acá en el elenco tengo actores como Óscar Carrillo, Stephanie Orúe, Emilram Cossío, que yo me saco el sombrero. El actor en general es generoso, siempre te va a dar un consejo para ver la manera más rápida de llegar a  lo que quieres.

Hoy en día, ¿sientes que estás en el mejor momento de tu vida?

Sí, soy muy bendecida, muy agradecida por lo que tengo.

Estás haciendo todo lo que te gusta al mismo tiempo…

Sí, claro. Estoy actuando, conduciendo, llevando a cabo un hogar, un matrimonio.

Actriz y conductora. ¿En qué más te gustaría incursionar? ¿Tal vez en la música?

La radio. Siempre digo que si me llaman de la radio yo feliz, me gusta hablar mucho….debemos de hacer lo que nos gusta, el cielo es el limite. Yo no soy una persona que me voy a quedar en mi casa esperando que los días pasen….no canto ni en la ducha.

Por otra parte, ¿te gustaría que se haga una miniserie sobre Gisela Valcárcel? ¿Has conversado sobre esto con tu madre?

El otro día me preguntaron si me gustaría que Michelle Alexander hiciera una miniserie sobre mi madre y dije: «Por supuesto. Mi mamá es un personaje que ha salido desde abajo«. No lo hemos hablado, yo no converso con mi mamá de trabajo. Yo converso con ellas cosas de mujeres, de familia, de mi abuelita, de mis hijas, como todo el mundo.

Incluso podrías ser tú quien la interprete…

No lo sé. Los directores son los que eligen. No tengo la menor idea. 

Hablando de tu mamá, como hija de Gisela Valcárcel, ¿fue difícil para ti manejar su fama cuando eras pequeña?

No, siempre he estado muy acostumbrada, me sentía como pez en el agua.  Recuerdo que la primera vez que mi mamá me habló de eso, fue cuando estábamos en una tienda y las personas se le acercaron, ahí me llevó a un costado y me dijo: «lo que pasa es que así como tú me ves la televisión hay otras personas que también lo hacen«. Me lo explico tan clarito que entendí que era algo que siempre nos iba a pasar y ya después ni siquiera te das cuenta porque toda mi vida mi mamá ha sido famosa.

Ahora con tu incursión en la televisión en los últimos años, ¿consideras que es un desafío estar a la altura del legado de tu mamá?

No. Yo entro a la televisión y me muestro como alguien distinta a mi mami. Mi mamá es un icono de belleza y yo siempre estoy con zapatillas, jeans y polos. Es más, los primeros años de ‘Mi mamá cocina mejor que la tuya’, no me hacía un solo peinado….yo la veo a mi mamá como una mujer maravillosa y como una Susana Giménez, una Raffaella Carrà o hasta como una Cher.

¿Cuál es el mejor consejo que te ha dado Gisela?

Me ha dado muchos, mi mamá es súper trabajadora, entonces creo que me ha marcado como alguien que no le dice no al trabajo. Me gusta llegar además antes de la hora en la que me citan, así como mi mamá hacia en su época. También recuerdo claramente que en el mejor momento de ‘Aló Gisela‘, la criticaban un montón y no había redes, pero si prensa amarilla y ahora me dice: «no sabes todo lo que me decían». Hoy ya nadie recuerda porque también llega una etapa en la que puedes disfrutar tus logros.

¿En algún momento la crítica te ha hecho llorar?

La critica no, una vez nada más cuento que en época de pandemia le llegó un video a mi hija sobre un tema que pasó con mi amigo Gunter Rave que hizo un enlace, y yo como conductora y comunicadora, toque fibras claramente para emocionarlo a él, y lloró pero luego se desdibujo totalmente y se dijo que yo lo hice llorar por otra cosa y no resaltando el lado de la conexión que había existido entre ambos. Ese video le llegó a mi hija, y tuve que explicarle y eso como que me afecto, pero después absolutamente nada.

Y en esas situaciones difíciles, siempre está el consejo de tu mamá…

Sí, claro…mis hijas también tienen claro que estamos expuestos, yo ya se los explique cuando entraba a este mundo. Ya no solo iba a ser la mamá que estaba en la puerta del colegio, si no que iba a estar expuesta a que la gente le guste o no mi trabajo. Ahora estamos felices de verdad porque cada cosa que hago para bien o mal funciona generando expectativa, y así yo tengo más trabajo y les doy una mejor calidad de vida.

Pasando a ‘América Hoy’, el programa ya tiene cinco años en las pantallas. ¿Consideras que ha recibido mucho hate?

Tiene mucho hate y mucho fan y fan confundido también. Es un magazine que es un líder 5 años y yo me saco el sombrero por el productor Armando Tafur. Nosotros (los conductores) solo somos un instrumento, un ingrediente…en ‘América Hoy’ yo tomo el rol de la mamá que es un poquito clásica, pero en la vida real soy súper open mind. Crío a mis hijas con full mente abierta, porque esa es la forma en la que yo soy.

Además de todo, con el tiempo han llegado a convertirse en grandes amigos…

Muy amigos, pero eso no quita que no nos podamos decir las cosas en la cara. Janet y yo genuinamente no estamos de acuerdo el mayor tiempo del programa y Brunella Horna por supuesto que no va pensar como nosotros, porque tiene 27 años. Es de verdad un grupo mágico. 

Hablando de ‘América Hoy’, hace poco tuvieron en enlace con Martha Valcárcel, la mamá de Milett. ¿Te molestó el comentario que hizo con respecto a tu carrera?

No, para nada. Doña Martha me adora; ella siempre dice que de alguna manera somos familia. Yo avalo lo que dijo. En un momento del programa, estaban discutiendo por qué Milett está en el ‘Cantando’, y ella, valiendo además con firmeza en que su hija no está allí por su pareja, afirmó: «Lo mismo dicen de ti«. Lamentablemente, vivimos en una sociedad machista, que cuando las mujeres logramos algo, a menudo se atribuye a un hombre. Cuando yo entré a la televisión, se decía que fue gracias a mi mamá. Si eso es cierto, ¡bendito sea! porque que agarren mi honra y digan que llegué allí por alguien, me hubiera dañado más.

Yo a Doña Martita, le tengo mucho cariño y ella a mí…yo misma la deje hablar. Ella es una mujer muy linda y si yo fuera mamá de Milett, y un día estuviera en una posición igual con mis hijas, sería como Martita, por supuesto, a mis hijas no las tocas.

Igual, a pesar de lo que podrían decir de ti, ya vas a llegar a cumplir una década en la televisión…

Yo voy 8 años…’Mi mama cocina’ se fue como el programa más visto del domingo, estoy ahora con ‘América Hoy’ que hago un trabajo lindo con mis compañeros y en las novelas con Michelle Alexander. Esto es un negocio, si no funcionara económicamente, no estaría al aire.

Pasando al plano familiar y sentimental, ¿cómo va tu matrimonio?

Muy bien gracias a Dios. Muy enamorada y también siempre digo que nos encontramos en la edad perfecta. Lo encuentro a los 39 años con lo que quería en la vida y había soñado.

¿Consideras que este amor es el más bonito que has tenido?

Por supuesto. Es mi compañero ideal, es maravilloso, no es fantasioso. En un momento de mi vida pensaba en que me iba a quedar sola pero le pedí a Dios, que por favor, si hay una persona para mí que llegue… pero hay que cuidarlo. El amor se cuida todos los días. No creo en que algo va a ser perfecto para siempre. Soy totalmente realista y además en general no confío en los hombres, me he curtido en eso, pero el amor lo construyo día a día.

¿Eres celosa con Julián?

 No soy celosa, no podría, porque siento que los celos dan inseguridad.

Imagino que también lo conquistaste por el estómago. ¿Te gusta mucho cocinar?

Él dice que sí, que he sido su única enamorada que ha cocinado. Me encanta la cocina, todo el tiempo estoy pensando en eso. El otro día Sergio Armasgo, mi compañero en la novela el otro día me dio su receta de arroz árabe y pavo y no saben lo rico que he comido.

En cuanto a la dieta, ¿cómo haces para no pecar?

Siempre rompo la dieta el domingo. Me cuido con el tema de las cantidades. Yo todo el tiempo voy viendo recetas. En un mundo paralelo es mi hobby. Ya he comprado pescado, un lenguado chiquito a 77 soles, me he hecho mis filetes y además voy a hacer arroz con conchas… no descuido mi casa, me gusta que mi familia se alimente bien y es una pasión.

Hace unos meses revelaste que Julián y tú estaban intentando convertirse en padres…

Pero lo dejamos. Tuve 3 intentos de ser mamá y no prosperó, así que ambos dijimos: «hay que fijarnos en lo que tenemos y no en lo que no tenemos». Tenemos 3 hijos en común sanitos, así que ya para qué seguir intentando, me estaba poniendo hormonas y eso a lo largo podía afectar mi salud.

Y el dejar esta idea de volver a ser madre, ¿te causó dolor?

La verdad que no me causó dolor, porque somos papás. La frustración cuando no has tenido hijos debe ser muy fuerte. Pero en nuestro caso como adultos maduros tenemos 3 en común, entonces no había porque tampoco forzar. Nos hubiera encantado tener un bebé fruto del amor, pero tenemos 3 que además nos ocupan todo el tiempo. Tenemos a una de 17, a una de 15 y otro de 10, tres edades distintas, son muy demandantes, por algo pasan las cosas.

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