Reconocidas personalidades de la industria del entretenimiento han unido fuerzas para instar al gobierno estadounidense a preservar las leyes de derechos de autor, en respuesta a iniciativas de empresas de inteligencia artificial que buscan utilizar contenido protegido sin autorización.
En una acción conjunta sin precedentes, más de 400 figuras destacadas de Hollywood, incluyendo músicos, actores, directores y guionistas, han firmado una carta abierta dirigida a la administración del presidente Donald Trump. Entre los firmantes se encuentran Paul McCartney, Cate Blanchett, Mark Ruffalo y Guillermo del Toro. En la misiva, expresan su preocupación por las propuestas de empresas de inteligencia artificial, como OpenAI y Google, que buscan permisos para entrenar sus modelos utilizando material protegido por derechos de autor sin obtener licencias ni compensar a los creadores.
Los artistas argumentan que permitir el uso irrestricto de contenido protegido por parte de la IA podría debilitar la industria del entretenimiento, la cual sustenta más de 2,3 millones de empleos y genera alrededor de 229.000 millones de dólares en salarios anuales en Estados Unidos. La carta enfatiza que el liderazgo global de Estados Unidos en inteligencia artificial no debe lograrse a expensas de sectores esenciales como el entretenimiento, que no solo contribuyen económicamente sino que también representan una parte fundamental de la influencia cultural del país.
Impacto en la industria musical
La preocupación por el uso de la IA en la música ha llevado a acciones como la de mil músicos, entre ellos Damon Albarn y Kate Bush, quienes lanzaron un álbum mudo titulado «Is This What We Want?» en protesta contra planes gubernamentales que permitirían a las empresas de IA utilizar obras protegidas sin permiso. Argumentan que tales medidas podrían permitir la explotación de su trabajo sin una compensación justa, afectando la creatividad y sustento de los artistas.

Lucha contra la IA en cine y televisión
El debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en la industria cinematográfica y televisiva no es nuevo. En 2024, las negociaciones entre el Sindicato de Actores de EE.UU. (SAG-AFTRA) y las principales productoras de Hollywood incluyeron como punto clave el uso de IA para replicar digitalmente a actores sin su consentimiento. Esta disputa llevó a una huelga de 118 días, que concluyó con un acuerdo que exige a los estudios obtener autorización expresa de los intérpretes y brindarles compensación económica si su imagen es utilizada por inteligencia artificial.
Además, en California se implementaron en 2024 dos leyes que regulan la IA en la industria audiovisual. Una de ellas obliga a incluir en los contratos laborales información sobre el uso de réplicas digitales de actores, mientras que la otra prohíbe el uso comercial de imágenes generadas por IA de artistas fallecidos sin el permiso de sus herederos.
Postura del gobierno de EE.UU
El debate sobre la IA en el entretenimiento se enmarca en un contexto de cambios en la estrategia del gobierno estadounidense frente a esta tecnología. En enero de 2025, el presidente Donald Trump derogó una orden ejecutiva de la administración de Joe Biden que buscaba regular el desarrollo seguro y transparente de la inteligencia artificial. En su lugar, presentó un memorando de seguridad nacional con nuevas directrices sobre el uso de IA en el sector público y la defensa.
A su vez, la administración Trump ha impulsado una política de incentivos a la inversión privada en inteligencia artificial. En enero de 2025, se anunció un plan de inversión de 500.000 millones de dólares en infraestructura tecnológica, con el objetivo de mantener la competitividad de Estados Unidos frente a China en este sector.


