Con el invierno en pleno apogeo, las temperaturas en Lima han caído hasta los 12,1 °C, según datos recientes del Senamhi. A eso se suman los cielos grises, la humedad alta y las lloviznas constantes, creando un entorno ideal para que virus respiratorios y alérgenos circulen con mayor facilidad entre la población.
“Estas condiciones no solo enfrían el cuerpo, también afectan las vías respiratorias, debilitando sus defensas naturales. Por eso es común que aparezcan síntomas como congestión nasal, estornudos o cuadros gripales, especialmente en personas vulnerables”, comenta el Dr. Carlos Aliaga, médico internista en Lukoll.

El panorama preocupa, ya que el Boletín Epidemiológico del Perú reportó en 2024 un total de 2 874 casos de influenza y 383 infecciones por otros virus respiratorios, siendo el virus sincitial respiratorio (VSR) el más frecuente. Este virus afectó en su mayoría a niños de entre 1 y 2 años, y las autoridades de salud ya anticipan un posible repunte similar en esta temporada.
¿Cómo protegerse mejor este invierno?
Ante este contexto, el Dr. Aliaga propone una serie de medidas preventivas que puedes adoptar desde casa o en el trabajo para reducir el riesgo de contagios y reacciones alérgicas.
1. Limpieza de manos, siempre
Parece básico, pero lavarse las manos correctamente —por al menos 20 segundos con agua y jabón— sigue siendo una de las barreras más efectivas contra la propagación de virus. En espacios públicos, el uso de alcohol en gel puede marcar la diferencia.
2. Airear los espacios cerrados
Aunque el frío invite a cerrar todo, es fundamental ventilar los ambientes al menos 15 minutos al día. Esto permite renovar el aire, disminuir la concentración de partículas y reducir la carga viral en lugares cerrados.
3. Protección nasal invisible
Una alternativa poco conocida pero efectiva son las barreras nasales en polvo, como Nasaval Allergy, que crean una película protectora en la mucosa nasal. Son ideales para quienes padecen de rinitis alérgica o trabajan en lugares con alto flujo de personas.
4. Ropa de cama libre de ácaros
Las sábanas, frazadas y almohadas pueden convertirse en reservorios de polvo y ácaros. Lavarlas cada semana con agua caliente reduce estos agentes y ayuda a controlar los desencadenantes alérgicos.

5. Cuida tu entorno cercano
Si tienes mascotas, lo recomendable es que no ingresen a los dormitorios. También es clave evitar alfombras, peluches o elementos que acumulen polvo, y aspirar con filtros HEPA para una limpieza más eficaz.
6. Fortalece tu sistema inmune
Dormir bien, hacer actividad física regular y mantener una alimentación balanceada con frutas, verduras y líquidos refuerza las defensas naturales del cuerpo, algo crucial durante los meses más fríos del año.
7. Consulta a tiempo
Si notas que los síntomas no ceden —como congestión persistente, estornudos frecuentes o malestar general—, acude a un especialista. Evita automedicarte, ya que eso podría complicar un cuadro viral o alérgico.

