Impulsado por la inteligencia artificial y los cambios en los hábitos de consumo, el turismo de ocio global atraviesa una transformación sin precedentes. Según un informe de Boston Consulting Group (BCG), el gasto en viajes de ocio se triplicará y alcanzará los 15 billones de dólares hacia el año 2040, marcando una nueva era para la industria turística.
El crecimiento estará liderado, principalmente, por los viajes nacionales, que concentrarán cerca de 12 billones de dólares del total proyectado. Los viajes regionales también mostrarán un avance significativo y superarán los 2 billones, mientras que el turismo internacional aunque crecerá a mayor velocidad, seguirá siendo el segmento más pequeño, con unos 1,4 billones de dólares.
Los mercados emergentes serán los grandes protagonistas de esta expansión. Viajeros de China, India, Arabia Saudita y Vietnam impulsan la demanda con un ritmo superior al de economías tradicionales como Estados Unidos, Reino Unido o Alemania. El estudio se basa en una encuesta a casi 5.000 personas en 68 países.
En cuanto a los perfiles, los millennials y la Generación Z ya dominan el escenario turístico. Viajan con mayor frecuencia, gastan más y priorizan experiencias que conecten con su identidad, el bienestar y el aprendizaje cultural. Para ellos, viajar es una extensión de su estilo de vida, no un lujo ocasional.
Una de las tendencias más visibles es el auge de los viajes en solitario. Entre el 18% y el 39% de los encuestados afirma viajar solo, motivado por intereses culturales, espirituales o de bienestar personal. Lejos de ser una excepción, esta modalidad se consolida como una forma legítima y valorada de explorar el mundo.
El informe también destaca el crecimiento del “bleisure”, la combinación de viajes de negocios y ocio. En los mercados emergentes, más del 70% de los viajeros planea mezclar ambas actividades, una proporción muy superior a la registrada en países desarrollados.
Finalmente, la inteligencia artificial gana terreno como aliada en la planificación de viajes, especialmente en Asia. Sin embargo, la mayoría de viajeros sigue valorando el contacto humano. Para BCG, el gran reto del sector será equilibrar la personalización digital con experiencias auténticas que respondan a un viajero cada vez más diverso y exigente.

