La inteligencia artificial continúa ganando terreno en distintos ámbitos, y el sector salud se ha convertido en uno de los espacios con mayor potencial para aprovechar sus beneficios. Desde el seguimiento de tratamientos hasta el acompañamiento emocional de pacientes y profesionales sanitarios, esta tecnología abre nuevas posibilidades para mejorar la calidad de vida de millones de personas.
Con ese objetivo, Laboratorios Bagó del Perú y la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) impulsan la Hackathon Desafío IA Bagó Perú 2026, una competencia de innovación que reunirá a estudiantes de diversas disciplinas para diseñar soluciones tecnológicas enfocadas en problemas reales que afectan tanto a pacientes como a médicos.
Durante dos jornadas intensivas, los participantes pondrán a prueba sus conocimientos y creatividad para desarrollar herramientas digitales basadas en inteligencia artificial que permitan responder a desafíos vinculados con enfermedades crónicas y el bienestar de los profesionales de la salud.

Innovación para enfrentar desafíos reales
Uno de los principales retos planteados en esta edición estará orientado a mejorar la experiencia de las personas que conviven con enfermedades como la diabetes y la dermatitis atópica. A través de propuestas innovadoras, los estudiantes buscarán crear soluciones que faciliten el monitoreo de la salud, fomenten hábitos saludables y ayuden a los pacientes a mantener un mejor control de sus tratamientos.
Asimismo, otro de los ejes de trabajo estará enfocado en los médicos, quienes suelen enfrentarse a extensas jornadas laborales, alta presión asistencial y desgaste emocional. La meta será desarrollar herramientas capaces de simplificar procesos, brindar apoyo en la toma de decisiones y contribuir a su bienestar integral.
La iniciativa forma parte de la estrategia de innovación y sostenibilidad de Laboratorios Bagó del Perú, que busca promover proyectos con impacto social y acercar la tecnología a las necesidades cotidianas de las personas.
“Queremos acercar la innovación a las necesidades concretas de las personas y generar espacios donde los jóvenes puedan aportar soluciones que transformen positivamente la experiencia de pacientes y profesionales de la salud”, señaló Lucero Vergara Persivale, gerenta general de Laboratorios Bagó del Perú.
Por su parte, Marizoila Fontana, directora de Sostenibilidad y Responsabilidad Social de la UPC, destacó el valor de la colaboración entre distintos sectores para generar propuestas con impacto real.
“Desde la UPC creemos firmemente que los grandes retos de nuestra sociedad requieren miradas diversas y trabajo colaborativo. Por ello, promovemos espacios donde la academia, la innovación y el compromiso social conectan para que los estudiantes puedan poner en práctica sus conocimientos y desarrollar soluciones que mejoren la vida de las personas”, afirmó.

La salud y la tecnología trabajando juntas
Como parte de la preparación para la competencia, se realizó un encuentro previo en el que especialistas de los sectores salud y tecnología compartieron experiencias y definieron los principales lineamientos que servirán de guía para los participantes.
Durante esta etapa se analizaron diversos escenarios relacionados con el acompañamiento de personas con diabetes, el cuidado de niños y adolescentes con dermatitis atópica y las necesidades de los médicos frente a las exigencias de su labor diaria.
La psicóloga clínica y fundadora de APAPSO Perú, María del Pilar Araníbar, resaltó la importancia de desarrollar soluciones que contemplen la realidad completa de quienes enfrentan enfermedades crónicas.
“Detrás de cada brote de dermatitis atópica hay mucho más que una lesión en la piel. Existen dificultades emocionales, económicas y familiares que forman parte del proceso. La innovación debe contribuir a brindar acompañamiento integral y herramientas que faciliten la vida cotidiana de los pacientes”, sostuvo.
Desde el ámbito tecnológico, Mario Rodríguez, country manager de Microsoft Perú, destacó que el verdadero valor de la inteligencia artificial radica en su capacidad para generar beneficios concretos para las personas.
“La inteligencia artificial tiene valor cuando ayuda a educar, acompañar, prevenir y tomar mejores decisiones. El desafío está en crear soluciones sencillas y útiles que produzcan un impacto positivo en la vida de pacientes y profesionales de la salud”, indicó.
En la misma línea, la doctora Lizbeth Pesante, representante de ADIPER, recordó que aún existe una gran cantidad de personas que desconocen que viven con diabetes, por lo que consideró fundamental impulsar herramientas innovadoras que faciliten la prevención, el diagnóstico temprano y el autocuidado.
Las propuestas desarrolladas durante la Hackathon Desafío IA Bagó Perú 2026 deberán responder a estas necesidades mediante soluciones capaces de monitorear la salud de los pacientes, mejorar la adherencia a los tratamientos y contribuir a prevenir complicaciones asociadas a enfermedades crónicas, demostrando cómo la tecnología puede convertirse en una aliada clave para transformar la atención médica en los próximos años.

