“No glorifiquen la actividad criminal de mi padre”. Con esa frase contundente, Juan Pablo Escobar hoy conocido como Sebastián Marroquín marcó distancia del legado de Pablo Escobar durante la presentación de la serie Dear Killer Nannies.
Estrenada el 1 de abril, la producción reconstruye su infancia en un entorno marcado por el miedo, el poder y la violencia. Lejos de la narrativa habitual que rodea al narcotráfico, la serie pone el foco en un niño que creció rodeado de sicarios que, además de custodiarlo, cumplían funciones de cuidadores en su vida diaria.
El propio protagonista explicó que su historia no pretende justificar ni embellecer el pasado. Por el contrario, busca ofrecer una mirada honesta sobre las consecuencias humanas de crecer en medio del crimen. “Es posible cambiar, incluso cuando el destino parece ya escrito”, señaló en declaraciones recogidas en una videoconferencia.
Un mensaje de cambio: romper con el legado del narcotráfico
Hoy convertido en escritor y conferencista, Juan Pablo Escobar insiste en que su vida es prueba de que se puede romper con los patrones heredados. Su testimonio apunta especialmente a los jóvenes, a quienes invita a reflexionar sobre sus decisiones más allá del entorno familiar.
“Aprendí que no se trata de negar la historia, sino de transformarla en algo positivo”, afirmó. En ese sentido, recalca que la figura de su padre debe entenderse como un ejemplo de lo que no se debe repetir, una advertencia más que un modelo a seguir.
La serie también destaca por su fidelidad en la recreación de escenarios emblemáticos como la Hacienda Nápoles o el edificio Mónaco en Medellín, espacios profundamente ligados a la historia del narcotráfico en Colombia. Para lograrlo, el equipo de producción accedió a archivos documentales y álbumes familiares inéditos que aportan una dimensión más íntima al relato.
Disponible en Disney+ y Hulu, la serie no solo revive una etapa oscura, sino que propone una reflexión necesaria: incluso en los contextos más adversos, siempre existe la posibilidad de elegir un camino distinto.

