Sylvia Falcón: “La música andina es fuente viva de arte y ahí está mi corazón”

Sylvia Falcón

Sylvia Falcón se ha convertido en la referente de la lírica andina en el país, después de Yma Súmac. Ella nació en el hospital Rebagliati y como dijo en una entrevista hace un tiempo creció en la cuadra 6 de la Avenida Canevaro. Exactamente a una cuadra de donde Lucía Campos hacia su tan famosas polladas.  

Pese a haber vivido parte de su niñez en Lima, el ser hija de inmigrantes, siendo su padre de Ayacucho y su madre de Huancavelica, hizo que nunca se despegara de sus costumbres. Siempre sintió ese amor por lo andino, aunque también contó en una oportunidad que había cantado en bandas de rock y hasta llego a hacer de Axel Rose, cuando estudiaba en el Colegio Santa Rosa en San Isidro.

En esa escuela fue en la que comenzó la historia de la cantante soprano, que cantaba el Himno Nacional en cada formación y que luego terminaría haciéndolo en quechua para el deleite de los oídos de todos los peruanos.

Inicios en la lírica andina y la antropología

Sylvia comenzó cantando por las costumbres de su familia una canción que aún sigue recordando. “‘Caminito a Huancayo’, mi tío la interpretaba cuando yo tenía tres, cuatro años, en las fiestas que hacían en la casa y me acuerdo claramente de esa canción, la cantábamos todos”, señala.

Ella, a diferencia de otras cantantes de este género, no recibió formación alguna cuando era niña. Por otro lado, lo que sí hizo fue estudiar por 5 años la carrera de Antropología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Y fue así, como por cosas del destino, que conocería a quien sería su primer maestro, David Gordon, a quien ella describe con mucho aprecio; “David es una persona fundamental. Yo no soy cantante de escuela. Estudié Antropología cinco años en la San Marcos y mi voz es prácticamente natural. Fue hasta que llevé clase con él, en California, que pude revisar mejor el potencial de mi voz”, señala.

“A partir de mis clases con David, fue creciendo mi confianza en el repertorio, sobre todo de lírica andina, porque el otro lo manejaba también, pero en general fue un salto cualitativo en mi carrera”, comenta Sylvia.

Para ella la relación que existe entre su música y la carrera universitaria que estudió es muy estrecha, y esto tiene que ver con la preocupación de ser antropóloga y buscar qué se puede hacer por la música andina: “Es una preocupación de concepto, contexto, historia, profundidad”, dice. Además se considera “una peruanista con respecto a mis lecturas”.

Entrada a la lírica andina

Fue el maestro Daniel Kirwayo quien le hizo ser más consciente de ese repertorio a la soprano peruana: “Yo ya había escuchado, pero no lo tenía como algo que quería hacer tan pronto, pero él conocía muy bien el repertorio, a los músicos, y eso me dio más confianza, más respaldos para poder entrar con un buen pie dentro de este mundo tan complejo de la lírica porque es un género bastante intenso”, explicó.

“Así fue él quien me propuso y me dijo: Tú puedes hacerlo, pero sobradamente. Y desde ahí no he parado. Estudié y estudié y me encantó. Me faltan muchos temas, pero sí he hecho los más complejos del repertorio, incluyendo ‘Chuncho’ por ejemplo y me siento muy cómoda, felizmente después de los años de entrenamiento”, comenta Sylvia.

Comparación con Yma Súmac

“Siempre digo que cuando me comparan con Yma Súmac, me hacen un gran halago, porque imagínate que te comparen con la top más top, del área en que uno se desarrolla”, son sus palabras al ser consultada por su sentir cuando se le compara con una de las más grandes artistas que ha dado el Perú.

Sylvia define la voz de Yma como una de las más hermosas del mundo, no solo del Perú. Para ella fue una cantante fuera de serie a la que le se podría considerar una “artista mítica”, por lo que manifiesta sentirse honrada cada vez que la comparan.

Sin embargo, una diferencia entre ellas podría pasar por el productor que tuvo Yma a su lado por muchos años. Moisés Vivanco, era un tipo fuera de serie, quien como manifiesta Sylvia, hizo de todo. Empezando por ser mánager, luego productor, director y compositor.

En cambio Falcón lo que ha tenido ha sido el respaldo en cuanto a lo enfocado solamente en el lado musical. “Desde el maestro Kirwayo en mis dos primeros discos. Luego contando con especialistas en sus instrumentos y desde un tiempo a esta parte con Pepe Céspedes que es mi esposo. Él es pianista y también me respalda mucho desde ese lado estrictamente musical”, expresa.  

“No consideraría que ninguno puede llamarse como un Moisés Vivanco porque yo soy la productora de todos mis discos y de mis videoclips y he trabajado de manera independiente cada cosa, pero siempre respaldada con músicos especialistas”, señala.          

Himno Nacional en quechua

Sylvia debe de ser una de las pocas peruanas que ha cantado el himno para cuatro presidentes en quechua. Hace apenas unos días lo hizo frente al actual primer mandatario, Pedro Castillo.

Empero esta versión de la sagrada estrofa nacional de la cual sacó un videoclip, nace antes de que dieran un concierto en el Gran Teatro Nacional en el 2015; “Esta idea surge de mi equipo de producción, Juan Manuel Olivera, que es el director de mis videoclips, lo mencionó. Yo había cantando el Himno Nacional en quechua para un evento en la Derrama Magisterial, y ya tenía más o menos una idea”, comenta.

Cuando ella comienza a entonar el himno, afirma lo que siente: “Mucha responsabilidad, mucha emoción, mucha vibra de ese peso, que para mí tiene un símbolo como el Himno Nacional. Es un símbolo finalmente pero que carga muchísima significación, por lo que nuestro país es, por todo lo que nosotros somos y no somos a la vez. Es muy especial para mí cantar cada vez el Himno Nacional”.

Elaboración del vestuario y temática

“Antes me demoraba mucho, para sacar mi primer disco fue realmente un trayecto largo ahora ya no”, dice Sylvia cuando se le consulta por cuánto se demora en elegir cada vestuario.

Ella es de esos artistas a los que siempre les gusta transmitir algo, por lo que dice: «Felizmente trabajo con un equipo de gente que tiene mucha solvencia profesional. Son personas que conocen y pueden ayudarme también a traducir lo que yo quiero. Así es que en cuanto a investigación general, no solamente para los vestuarios, nos toma simplemente decidir el tiempo y podemos producir algo en un par de meses”.       

Difusión de la lírica andina en el Perú

La lírica andina, al no ser un género tan fácil de cantar, se vuelve difícil y restringido; “Es un repertorio complicado, que necesita mucho cuidado en todo. Es decir no solamente la cantante debe hacerlo bien sino que la presentación, los músicos, los arreglos musicales, el tema que escojas, cada cosa tienen una peculiaridad y por supuesto una dificultad”, explica.

Además de mencionar el tema de las voces, “se necesita mucha agilidad en los agudos y en los graves. Porque en la coloratura andina se diferencia en general a la lírica clásica, en que una soprano puede cantar notas graves y medias, que es lo que Yma Súmac marcó, y esa es para mí la distancia que tenemos con las cantantes líricas. Es otro cantar, es como algo divino que hacen, nosotros tenemos estos con la lírica andina que es diferente”.        

Proyectos a futuro de Sylvia

Ahora Sylvia se encuentra preparando ‘Iskay‘, un disco de guitarra y voz junto con el guitarrista y productor Ricardo Villanueva, que saldrá en noviembre. Ese mismo mes también otro proyecto verá la luz, y será ‘Punku‘, que está trabajando con Grimaldo Solar, uno de los productores de Nueva Lima, en el cual sorprenderá con una producción andina que ha llevado al lado electrónico.

Además de mencionar que está: “alistando la producción de Sylvia Falcón para su concierto en Guadalajara. Estamos yendo a representar al Perú en una de las noches estelares de la Feria del Libro de Guadalajara que se realiza en noviembre de este año, así es que estamos un poquito cargados de trabajo y de novedades”.  

Antes de acabar la entrevista, le preguntamos: ¿Qué es la música andina para Sylvia?

“La música andina es como el aire, es como lo que se necesita para respirar para algunos de nosotros. Para mí es una fuente viva de arte, de emoción, de estremecimiento y de tantos sentires especiales que nos da la música peruana. Sobre todo para mí, es mi familia, es el recuerdo de mi niñez, es lo que ahora hago, lo que me mueve más, lo que me toca las vibras más sensibles del alma”, expresa.

“Soy una mujer muy sensible y me estremecen muchas canciones del mundo, pero en la música andina está mi corazón, así como en lo hondo de un río y ahí se va a quedar siempre. Es lo que voy hacer siempre, lo que más me gusta hacer, lo que amo hacer en el aprendizaje de nuestros ancestros. De mis abuelas, en esa misma línea”, explica Sylvia.

Aunque algunas veces están “incorporando cosas que consideramos que puedan aportar, sin deformar completamente lo que yo considero lo tradicional. Aunque lo tradicional también siempre se mueve, es súper dinámico, pero en ese dinamismo hay que tener en cuenta y hay que reconocer siempre lo bien hecho”.

“Siempre estoy tratando de que sea en esa línea y que sea también original, que no sea una copia a lo que esté afuera, yo considero que nosotros podemos proponer cosas originales desde nuestro territorio que llamamos Perú y cuesta más esfuerzo, por supuesto, porque es más fácil copiar que inventar o pensar en componer, pero ahí vamos», señala.

Al final Sylvia deja una frase positiva: «Yo confío totalmente en que nuestra música, va a seguir creciendo y que vamos a poder al menos ser identificables por ella”. 

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