La Perruquería: 15 años cuidando a las mascotas desde una mirada integral

Lo que comenzó como un cambio personal terminó convirtiéndose en un referente del cuidado animal. Hace quince años, su fundador —psicólogo de formación— decidió dar un giro profesional y apostar por un proyecto que uniera vocación, servicio y amor por los animales. Así nació La Perruquería, inicialmente como una estética canina, en una época donde este tipo de servicios especializados eran escasos en Lima.

Con el tiempo, La Perruquería evolucionó hacia un espacio integral donde la peluquería y la veterinaria conviven bajo una misma filosofía: entender a cada mascota desde su rutina diaria y ofrecer soluciones reales a las necesidades de cada familia.

¿Cómo nace La Perruquería y qué motivó este cambio de rumbo profesional?

La idea surge después de varios años de ejercer la psicología. Alrededor de los 40 años decidí tomarme un año sabático para replantear mi camino profesional. Siempre tuve afinidad por los animales y, al analizar el mercado, noté que no existían servicios especializados de peluquería canina ni una formación clara en ese rubro. Empezamos con una estética canina en Miraflores, siendo de los primeros en ofrecer este tipo de atención especializada.

¿Cómo ha evolucionado el concepto de La Perruquería a lo largo de estos 15 años?

Al inicio nos enfocábamos únicamente en baño y peluquería, pero durante ese proceso empezamos a detectar muchos temas relacionados con la salud de las mascotas. Eso nos llevó a ampliar los servicios e incorporar atención veterinaria. La evolución fue natural, siempre guiada por lo que veíamos día a día y por las necesidades reales de nuestros clientes.

¿Qué servicios ofrece actualmente La Perruquería?

Nuestro servicio principal sigue siendo el baño, corte y grooming, que es nuestro fuerte. A eso se suman las consultas veterinarias, servicios médicos, análisis clínicos, hospedaje, trámites para viajes con mascotas y asesoría personalizada según cada caso.

Lo que más valoran hoy los clientes

Muchos clientes llegan identificándonos como peluquería, pero una vez que se atienden con nosotros descubren que encuentran mucho más. No sienten que vienen solo a una veterinaria, sino a un espacio donde se les brinda un servicio completo y cercano, pensado tanto para la mascota como para la familia.

¿Cómo se integra la veterinaria dentro del servicio de peluquería?

Cada mascota que viene por un servicio de baño pasa primero por una revisión básica. Si observamos algo fuera de lo normal, se lo comunicamos al cliente. En muchos casos, eso permite detectar temas a tiempo y prevenir problemas de salud más complejos. Todo parte del cuidado constante.

¿Cuál ha sido uno de los mayores retos en este camino?

Cambiar la percepción de que la veterinaria es solo para emergencias. Con el tiempo hemos comprobado que, gracias a la frecuencia del servicio de peluquería, se pueden notar pequeños cambios que se solucionan con ajustes simples en la alimentación o la rutina, evitando problemas mayores.

¿Cómo ves el mercado de mascotas hoy en comparación con hace 15 años?

Ha cambiado mucho. Durante la pandemia hubo un crecimiento importante, impulsado por el trabajo remoto. También vemos un cambio generacional: hoy muchos clientes jóvenes optan por gatos, que se adaptan mejor a la vida en departamentos. El vínculo con las mascotas es cada vez más cercano y consciente.

¿Qué es lo más importante al momento de atender a una mascota en La Perruquería?

Conocer la dinámica del hogar. Entender la rutina, el tiempo disponible, la alimentación y el entorno. Eso nos permite ofrecer un servicio realmente personalizado. Cada mascota y cada familia tienen necesidades distintas, y ese es el enfoque que mantenemos desde el primer día.

La Perruquería atiende en Lince, cuadra 24 de Ignacio Merino.