Mark Lee se despide de NCT: El rapero canadiense cierra una década de historia

Con una emotiva carta escrita a mano, Mark Lee anunció el fin de su contrato con SM Entertainment. Tras ser el pilar de subunidades como NCT 127 y NCT Dream, el artista emprende un camino en solitario buscando reconectar con sus raíces acústicas y su propósito personal.

El universo del K-Pop ha recibido un impacto emocional difícil de procesar. Este viernes, Mark Lee, el artista que se convirtió en el rostro de la versatilidad y el esfuerzo incansable, anunció su salida oficial de NCT y de la agencia SM Entertainment. Tras diez años de una relación que comenzó en sus días de aprendiz y se consolidó con su debut en 2016, el rapero canadiense de 26 años ha decidido colgar el uniforme del colectivo de 24 miembros para buscar una identidad que, según sus propias palabras, le permita descubrir «cuál es el sueño más grande que puede soñar».

La noticia se formalizó a través de un comunicado en la plataforma Weverse, donde la agencia surcoreana detalló que la salida fue un acuerdo mutuo tras discusiones «detalladas y cuidadosas». SM Entertainment no escatimó en elogios para quien fuera su «as» bajo la manga, destacando su talento excepcional tanto en actividades grupales como en su reciente faceta solista. Sin embargo, más allá de los términos corporativos, la partida de Mark se siente como el cierre de un capítulo vital para una generación de fanáticos que crecieron viéndolo debutar en múltiples subunidades.

La carta de despedida: Un sueño acústico y el apoyo de sus compañeros

Horas después del anuncio oficial, Mark utilizó su cuenta personal de Instagram para hablarle directamente a su «fandom», las Czennies. En una carta escrita a mano que destila honestidad, el músico confesó que, aunque su salida puede parecer repentina, nace de un anhelo que siempre guardó en el pecho: viajar por el mundo tocando una guitarra acústica y escribir en su lengua materna, el inglés. «Sentiré que les debo algo por el resto de mi vida», escribió el artista, subrayando que cada uno de sus compañeros de grupo respaldó su decisión sin excepción.

Este gesto de fraternidad entre los miembros de NCT suaviza un golpe que, de otro modo, habría sido devastador. Mark no solo fue un líder y rapero principal; fue el pegamento de un sistema rotativo complejo. Al acercarse el fin de su contrato de diez años, el proceso de introspección iniciado con su álbum solista «The Firstfruit» en 2025 parece haber sido el catalizador final. Mark Lee ya no quiere ser solo la pieza perfecta de una maquinaria de entretenimiento; quiere ser el autor de su propio impacto positivo en el mundo.

¿Qué pasará con NCT 127 y NCT Dream tras la partida de Mark?

La reconfiguración de los grupos es inmediata y definitiva. SM Entertainment confirmó que NCT 127 continuará su camino como un septeto integrado por Johnny, Taeyong, Yuta, Doyoung, Jaehyun, Jungwoo y Haechan. Por otro lado, NCT Dream, la unidad que Mark vio nacer y de la cual se despidió esta misma semana con seis conciertos memorables en Seúl, seguirá adelante con seis miembros. La salida de Mark marca la baja más significativa desde la creación del grupo, alterando una dinámica que parecía inquebrantable.

A partir del próximo miércoles 8 de abril, Mark Lee dejará de ser oficialmente un idol bajo el sello de SM. Su trayectoria, que comenzó el 9 de abril de 2016 con NCT U, deja un vacío difícil de llenar, pero también una lección de madurez artística. Al elegir la honestidad sobre la comodidad de una carrera asegurada, Mark le ha recordado a la industria que los artistas son, ante todo, seres humanos con necesidades de crecimiento que a veces exceden los límites de un escenario de K-Pop.

El futuro de Mark Lee es ahora un lienzo en blanco. Con su salida, se lleva consigo el respeto de una industria que lo vio trabajar sin descanso y el amor incondicional de millones de personas que hoy, entre lágrimas y agradecimientos, le desean que ese viaje con su guitarra sea tan brillante como la década que nos regaló. NCT continuará, pero el eco de «Mark Absolutely Fully Capable» resonará siempre como el estándar de oro de lo que significa ser un artista total.