Mi reino por un beso: Un estímulo encantador

¿Quién no ha sucumbido por los encantos de un buen beso? Sobre todo en este año que ha pasado donde el contacto cercano ha sido lo que más se nos ha restringido.

Recuerdo que por el 2006 me realizaron una entrevista a raíz de la afirmación científica que hizo una organización británica experta en Terapia Sexual. “El beso estimula la liberación de endorfinas generando bienestar y resultando una terapia útil contra la depresión”.

Los que tengan pareja y no corran riesgo de contagiarse del Covid-19 serán los más afortunados; los besos son tan importantes, no solo por recibirlos, sino también por darlos, y en esta época de pandemia, diría que son los más añorados.

Aunque a veces pareciera  que los varones no le dan la debida importancia y solo le ponen énfasis cuando se trata de un preludio para un coito, particularmente creo que ambos (mujeres y varones, gozamos de un buen beso).

El problema se encuentra en lo que esperamos cada uno  al respecto de los mismos, por la misma forma en cómo las mujeres solemos vivir nuestra sexualidad, creo que va más relacionado a un “lenguaje afectivo-erótico”, y en el varón a un mensaje “erótico-penetrativo”.

Sin duda los besos son un método eficaz para lograr la excitación de la pareja, necesaria esta  para una unión sexual satisfactoria.

Un buen beso

Un problema que encontramos es que muchas veces no sabemos dar un buen beso, en un beso intervienen todos los sentidos, si lo damos de forma correcta puede producirnos mucho placer, de lo contrario causará un efecto opuesto, por lo que hay que tener especial cuidado con la higiene personal y la salud.

El mal aliento, conocido como halitosis, es el mayor enemigo de los besos eróticos, y generalmente refleja dolencias más serias como problemas estomacales, afecciones en la boca, entre otros.

Cada uno de nosotros deberíamos disfrutar al “saborearnos” a veces resulta un toque especial mordisquear suavemente los labios del otro o su lengua, lo importante es realmente disfrutarlo.

Creo que ahora muchxs de nosotrxs añoramos un buen beso, y también supongo que muchxs al recordarlos si estamos deprimidos, nos robarán una sonrisa, entonces los besos en efecto son importantes, no solo por recibirlos o darlos, es por quien nos lo da, por qué nos lo da, dónde nos lo da y si realmente disfrutamos al recibirlo.

Desde un lugarcito de Lima les envío un beso tierno y sonoro…Y bienvenidos a esta nueva normalidad, donde los besos serán más escasos y con más responsabilidad. 

¡Hasta la siguiente entrega!