Mon Laferte hizo vibrar a Lima con su ‘Femme Fatale Tour’ en una noche llena de emoción

La cantante chilena armó una verdadera fiesta en Costa 21 con un show lleno de éxitos, sorpresas y una conexión única con sus fans peruanos.
La artista chilena ofreció un espectáculo impecable dividido en cuatro partes. (Foto: Difusión)

La noche del esperado reencuentro de Mon Laferte con el público peruano quedó grabada como una de las puestas en escena más ambiciosas del año en el Multiespacio Costa 21. Con un repertorio generoso de canciones y una propuesta estética impecable, la artista demostró su genialidad para pasar del dolor más profundo hacia ritmos más alegres. La expectativa fue total, congregando a una multitud que coreó cada canción de principio a fin.​

El ambiente del lugar cambió por completo gracias a los fans, quienes llegaron vestidos siguiendo el estilo actual de la cantante. En la explanada de San Miguel se veían muchas botas, corsés, labios rojos y lazos en el cabello, dándole un toque oscuro y romántico a la noche. Esta gran dedicación del público combinó perfectamente con la historia y el teatro que la chilena armó sobre el escenario.

Un inicio lleno de sorpresas

Con su clásico vestido de novia y los ojos cubiertos, Mon Laferte abrió la noche con «Mi hombre» y «Femme Fatale», despojándose de la venda en los ojos en el primer compás. Tras romper el silencio con un cálido «¡Hola, Lima! Ustedes saben cómo me encanta regresar a esta ciudad”, la intensidad subió con «Tormento», interpretada junto a dos bailarinas con velos nupciales. El bloque inicial cerró con el aire retro de «Veracruz» y «My One and Only Love», tras la cual arrojó su ramo de flores y anunció entre risas que se retiraría a cambiar de vestuario.​

Antes de volver a salir, las pantallas gigantes mostraron un video muy divertido y crítico. En él, varias candidatas a un concurso de belleza antiguo (incluida Mon) respondían preguntas con ideas muy machistas. Con sonrisas exageradas, las «mises» decían frases como “las mujeres trabajan en el hogar” o “el hombre siempre tiene la razón”, terminando el video pidiendo votos, lo que preparó al público para siguiente parte del concierto.

La caminadora y el glamour retro​

El Acto II empezó bajo luces rojas con la artista vestida con una gabardina de cuero y lentes oscuros, cantando «1:30» mientras caminaba sin parar sobre una caminadora instalada en la tarima. Segundos después, se quitó el abrigo para quedarse en un vestido rojo corto, conversando de inmediato con la gente de adelante. Luego de dar la bienvenida formal, habló con un fan que se había tatuado su firma y le dijo con humor: “No se tatúen, gracias por tatuarte”.

La sensualidad retro se apoderó del escenario con la ejecución sucesiva de «El Gran Señor», «Pornocracia» y «La Tirana», manteniendo el magnetismo en lo alto. El ambiente mutó hacia la sensibilidad romántica con «Química Mayor» y una emotiva «Quédate Esta Noche», interpretada a ojos cerrados bajo luces de tono azul moradizo.

El cierre del bloque llegó con los coros masivos de «Flaco» (donde Mon lució su destreza con la armónica), «Súpermercado» y una acústica «Amor completo», acompañada de trompeta, saxofón y miles de globos rojos agitándose en la explanada.

Entre el show y el eco del malecón

Tras un divertido interludio teatral donde sus bailarines debatían sobre qué es el amor en una puesta en escena muy pícara y sensual, Mon Laferte reapareció con un terno negro, cabello corto y una fusta en la mano para encender el ambiente con «Esto es amor» y «Flor de amapola». La calma regresó con la sección acústica iniciada bajo la invitación “¡Vamos a llorar!”. Sentada al centro con su guitarra, interpretó «Funeral», aprovechando un instante para saludar hacia los que estaban en los exteriores afuera diciendo “hola a los que están en el cerro” y aconsejando con humor no escribirle a las ex parejas.

La energía se reactivó con «Si tú me quisieras», que cerró de la forma más peruana posible con un “¡si por la rctmr me quisieras!” que desató la euforia general. Luego de interpretar «Ocupa mi piel» de rodillas, la banda comenzó a tocar salsa al ritmo de «Porque me fui a enamorar de ti», transformando el recinto en una pista de baile que conectó a conocidos y extraños, conectando directamente con el furor de «Amárrame» y un divertido juego de interacciones con el público en las pantallas.

Un cierre inolvidable

El tramo final trajo el drama absoluto. Vestida de blanco y luciendo una cabellera rubia, Mon abrió el Acto IV con «Melancolía» y la desgarradora «Mi buen amor», que arrancó algunas lágrimas entre los asistentes. Tras la delicadeza de «Antes de ti» y los ojos maquillados de llanto en «Otra noche de llorar», llegó el clímax emocional con «Tu falta de querer», coincidiendo poéticamente con el inicio de una ligera llovizna. “Esta canción la escribí en Lima, en la casa de mi amiga Any”, confesó la artista antes de cantar con tal entrega que en un momento terminó en el suelo, mientras el público coreaba a todo sentimiento.​

Cuando las luces se apagaron en un aparente final, el público no dejó de ovacionar hasta lograr una explosiva reaparición. Mon Laferte y su elenco regresaron con trajes blancos para interpretar «Vida Normal», como una respuesta de sanación frente al desamor previo. El concierto terminó con la artista agradeciendo formalmente al público entre una intensa lluvia de confeti, sellando una velada inolvidable.