El mundo de la moda despide a una de sus figuras más emblemáticas. Valentino Garavani, fundador de la casa Valentino y creador del inconfundible “rojo Valentino”, falleció este lunes 19 de enero a los 93 años en su residencia de Roma, según confirmó su fundación a través de un comunicado oficial.
“Valentino Garavani falleció hoy en su residencia romana, rodeado de sus seres queridos”, señaló la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti, su socio histórico. El velatorio se realizará el 21 y 22 de enero en Piazza Mignanelli, mientras que el funeral tendrá lugar el viernes 23 en la Basílica de Santa Maria degli Angeli e dei Martiri.
La noticia generó una inmediata ola de homenajes en redes sociales. Diseñadores, celebridades y líderes políticos destacaron su legado creativo y su influencia global. Pierpaolo Piccioli, exdirector creativo de la firma, reaccionó con un emotivo mensaje, mientras que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, lo calificó como un “símbolo eterno de la alta costura italiana”.
Valentino fue, desde los años sesenta, uno de los grandes arquitectos del glamour contemporáneo. Su proyección internacional se consolidó cuando Jackie Kennedy se convirtió en su clienta más fiel y eligió uno de sus vestidos para su boda con Aristotle Onassis, un gesto que lo inscribió definitivamente en la historia de la moda.
A partir de entonces, Hollywood y la realeza europea adoptaron su elegancia como referente. Nicole Kidman, Anne Hathaway, Julia Roberts y Gwyneth Paltrow lucieron sus diseños en alfombras rojas, mientras que reinas y princesas como Máxima de Holanda y Mette-Marit de Noruega confiaron en él para momentos históricos.
Nacido en 1932 en Voghera, Italia, Valentino se formó en París y trabajó junto a maestros como Balenciaga antes de fundar su propia casa en 1960. Su estilo, marcado por líneas depuradas, lujo atemporal y una feminidad sofisticada, lo convirtió en uno de los diseñadores más respetados del siglo XX.
Retirado oficialmente desde 2007, Valentino dejó un legado que trasciende tendencias y generaciones. Su obra sigue viva en cada prenda, en cada alfombra roja y en ese rojo inconfundible que, como su nombre, quedó grabado para siempre en la historia de la moda.

