Peruanos debaten en el Día de la Leche: ¿seguir con la vaca o pasarse a la avena?

En el Día Mundial de la Leche, expertos y consumidores analizan los beneficios, riesgos y valores detrás de cada tipo de leche disponible.
Leche Animal y Leche Vegetal . (Foto:)

Cada 1 de junio se conmemora el Día Mundial de la Leche, una fecha impulsada por la FAO para visibilizar la importancia nutricional de este alimento. La leche, especialmente la de vaca, sigue siendo recomendada por su alto contenido en proteínas, calcio, vitaminas y minerales esenciales, aunque también enfrenta cuestionamientos por motivos de salud, sostenibilidad y nuevas tendencias alimentarias.

Leche animal: fuente clave de nutrientes

La leche de vaca contiene proteínas de alto valor biológico, así como vitaminas A, D, B2 y B12, además de calcio y fósforo que contribuyen al desarrollo óseo. “Es un alimento completo que favorece la salud de huesos y músculos, y mejora la absorción de micronutrientes”, explica el Dr. Jorge Honorio, médico endocrinólogo.

Asimismo, la leche animal aporta lactosa, un tipo de azúcar natural que facilita la absorción de calcio, además de grasas necesarias para funciones hormonales y neurológicas. También se ha relacionado con efectos beneficiosos sobre el sistema inmunológico. No obstante, su consumo no es adecuado para todos los organismos.

Algunas personas presentan intolerancia a la lactosa o alergia a las proteínas de la leche, lo que provoca molestias digestivas o reacciones inmunológicas. Además, su contenido en grasas saturadas ha generado dudas en quienes padecen enfermedades cardiovasculares o buscan reducir su ingesta calórica. Esto ha llevado a un aumento de alternativas no animales.

Bebidas vegetales: una alternativa sin lactosa ni colesterol

En el mercado se encuentran múltiples opciones vegetales como la leche de soja, avena, almendra, coco y arroz, entre otras. Estas bebidas son naturalmente libres de lactosa y colesterol, y su digestión suele ser más ligera. Algunas marcas las enriquecen con calcio, vitamina D y B12, a fin de igualar el aporte nutricional de la leche tradicional.

La leche de soja es una de las más equilibradas en términos de proteínas, mientras que la de avena destaca por su contenido de fibra soluble. La leche de almendras es valorada por su bajo aporte calórico y presencia de antioxidantes. No obstante, su perfil nutricional varía ampliamente según el tipo y la marca, por lo que se recomienda revisar las etiquetas.

Una advertencia reciente señala que algunas bebidas vegetales pueden contener residuos de tratamientos térmicos que disminuyen su valor nutritivo. A ello se suman los aditivos, espesantes y azúcares añadidos. “No toda leche vegetal es saludable solo por ser vegetal”, subraya el Dr. Honorio. La elección debe ser consciente y adecuada al contexto de cada persona.

Leche animal y bebidas vegetales no deben verse como enemigas. Ambas cumplen funciones distintas y pueden incluirse en una dieta equilibrada según las necesidades individuales, restricciones médicas y principios personales. La clave está en conocer sus propiedades y consultar con profesionales de la salud para una recomendación personalizada.