La temporada de verano invita a disfrutar del sol y la playa, y hacerlo en compañía de tu mascota puede convertirse en una experiencia inolvidable. Sin embargo, también es la época con mayor número de consultas veterinarias por patas quemadas, golpes de calor, dermatitis causada por la sal y problemas digestivos por ingerir agua de mar. Un día perfecto puede transformarse en una emergencia si no se toman precauciones básicas.
Ante este escenario, MSD Animal Health en Perú comparte una serie de recomendaciones clave para que la visita a la playa con tu perro sea segura y libre de riesgos. La compañía, líder en soluciones innovadoras para la salud animal, promueve la tenencia responsable también durante las vacaciones.
“Con cinco cuidados simples, tu perro puede disfrutar del mar tanto como tú, sin exponerse a peligros innecesarios. La playa se convierte en el mejor recuerdo del verano cuando vamos preparados”, afirma Silvia Panta, representante técnica de Animales de Compañía en MSD Animal Health en Perú.

Cinco cuidados esenciales para llevar a tu perro a la playa
1. Elige horarios seguros
Sal solo antes de las 10 a. m. o después de las 4 p. m.. En las horas centrales del día, la arena puede superar los 60 °C, provocando quemaduras en las almohadillas en cuestión de segundos y aumentando el riesgo de golpe de calor. Incluso en días nublados, la radiación UV sigue siendo alta.
2. Lleva siempre agua dulce
Ofrece agua cada 15 a 20 minutos. El consumo de agua de mar puede causar vómitos, diarrea severa y deshidratación rápida. Utiliza botellas portátiles o bebederos plegables y evita que tu perro beba del mar. Una buena hidratación reduce el estrés térmico y mejora su bienestar.
3. Usa protector solar especial para perros
Aplica protector solar veterinario en zonas sin pelo o de piel clara como la nariz, orejas, ingles y abdomen. Estos productos deben tener factor 50+ y ser resistentes al agua. Las quemaduras solares pueden derivar en problemas graves de piel a largo plazo, por lo que se recomienda reaplicar cada 3 a 4 horas.
4. Protege sus almohadillas
La arena caliente puede causar quemaduras de segundo grado en pocos minutos. Las botitas de neopreno o caminar sobre una toalla húmeda son soluciones prácticas y accesibles. También evita que camine sobre el asfalto caliente del estacionamiento.
5. Enjuágalo al finalizar el día
La sal y la arena acumuladas en el pelaje pueden provocar dermatitis, picazón intensa y lesiones en la piel. Enjuágalo completamente con agua dulce antes de volver a casa o realiza un baño ligero. Este simple paso evita molestias durante la noche y protege su piel.
Con una preparación adecuada, la playa puede ser una experiencia segura y feliz tanto para las personas como para sus mascotas. La clave está en anticiparse a los riesgos y priorizar el bienestar del animal, para que el verano quede marcado solo por buenos recuerdos.

